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Crisis global y Gaza: ¿a la espera de un superhéroe? |
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(IAR
Noticias)
13-Enero-09
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Una de las viñetas del cómic de Obama con Spiderman.
(Foto Marvel) |
A la legítima defensa que esgrime el gobierno israelí para justificar su
ofensiva militar, se sumaría el intento por dejar una situación consumada para
cuando asuma Obama.
Por Oscar Raúl Cardoso
-
Clarín
La editorial Marvel Comics -uno de los sellos históricos del género de las
historietas gráficas- está a punto de poner, por primera vez, a un presidente
estadounidense en la portada de una edición del "Hombre Araña", lugar de curioso
privilegio que alcanzará Barack Obama poco antes de asumir su cargo. La
explicación que ofrece Marvel es que es sabido que Obama es un aficionado al
personaje enmascarado que tiene poderes transferidos por una arácnido.
Pero la realidad es que aun una mirada superficial a lo que le espera en la Casa
Blanca -sobre todo si se hizo esta semana- muestra que efectivamente precisará
algo similar a los poderes atribuidos a los superhéroes del género para lidiar
con la realidad.
Veamos apenas unos ejemplos: Obama presentó esta semana un plan de estímulo a la
economía de 775 mil millones que ya está bajo fuego cruzado de los republicanos
y de algunos demócratas en el Congreso. Los primeros lo consideran demasiado
dispendioso y los demócratas creen que se queda corto en las cifras y que hace
demasiadas concesiones a los conservadores porque casi un 40% de lo ofrecido se
basa en la reducción o eliminación de impuestos.
Obama advirtió en la presentación de su proyecto que si no se ejecutaba
rápidamente la actual crisis económica duraría "años" y el desempleo llegaría al
doble dígito. Quizá no haya que esperar mucho para que suceda; en diciembre
pasado se perdieron otros 524.000 empleos llevando a 2.600.000 el total para
2008. Este es el peor año, con una tasa de 7,2% para el trabajo desde 1945.
Pero quizá nada haya reflejado de modo más preciso los dilemas inminentes de
Obama que la tragedia en la Franja de Gaza, precisamente el tema que el
presidente electo más ha intentado obviar aduciendo que Estados Unidos tiene
solo una voz presidencial que se escucha como tal y esto aun le corresponde
George W. Bush.
Pero este conflicto ofreció en la semana la mejor prueba de que lo que impulsa
este más reciente round bélico entre israelíes y palestinos no es visible en su
totalidad y que, al menos en parte, las acciones están destinadas a acortarle el
margen de maniobra a Obama. Como lo explicó la canciller israelí Tzipi Livni al
anunciar el rechazo de Jerusalén de una propuesta de ceses del fuego, Israel no
tiene en cuenta otra razón que "sus propios intereses".
¿Cuáles son esos intereses? Está por cierto el derecho a la autodefensa que cita
el gobierno israelí pero también sugiere un intento israelí por dejar una
situación consumada para cuando Obama llegue a la Casa Blanca. La realidad es
que hay cierta aprensión en la dirigencia israelí por la posibilidad de que
Obama se aparte del endoso absoluto a Israel, lo que hace de la sangría en Gaza
algo tolerable para ella.
Curiosamente es posible pensar que Hamas coincide, aunque con otro objetivo, en
esta postura. No es impensable que los líderes de Hamas quieran recibir a Obama
con la peor situación humanitaria en la Franja, de modo que la nueva voz de
Washington se vea obligada a recitar una letanía diferente sobre Medio Oriente.
El matutino inglés The Guardian aseguró en su edición de ayer, citando fuentes
del equipo de Obama, que éste está preparado para dialogar con Hamas. "La
decisión de abrir contactos con Hamas, que podrían ser iniciados a través de los
servicios de inteligencia -asegura el diario- representaría un quiebre
definitivo con el aislamiento que Bush le impuso al grupo."
Aunque Obama se ha cuidado -sobre todo en campaña- de asegurar a los judíos que
Israel seguirá siendo Aliado prioritario de Estados Unidos, la idea de descargar
una mano política más dura sobre Jerusalén ha estado dando vueltas en el debate
desde la invasión al Líbano en 2006.
En un polémico ensayo (El Lobby Israelí) aparecido en marzo del 2008, John
Mearsheimer y Stephen Walt -cientistas políticos de las universidades de Chicago
y de Harvard respectivamente- recomendaron ese curso aduciendo, entre otros
motivos, que Israel no era para Washington el valioso aliado que
tradicionalmente describen los políticos.
En un reciente artículo publicado en Foreign Affairs los expertos Richard Haas y
Martin Indyk (Una nueva estrategia para Estados Unidos en Medio Oriente)
sugieren que es preciso que Obama reactive la diplomacia en la región que Bush
dejó de lado mientras aun haya espacio para una solución pacífica de dos
estados. Esto no pasa bien por la garganta de Israel y tampoco coincide con el
sueño de la militancia de Hamas empeñada en buscar el paraíso en la tierra,
incluyendo improbables 70 vírgenes y toneladas de dátiles a través de la
destrucción del estado judío.
En el medio de tanta obcecación compartida queda la sangre inocente una crisis
humanitaria para la cual a Obama no le alcanzaran las facultades de un
superhéroe..
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