El secretario
general de la ONU, Ban Ki-moon, reiteró ayer el llamamiento del organismo
mundial a Israel para que levante el bloqueo al que está sometida la
franja palestina de Gaza desde hace más de dos años.
IAR
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EFE
"El Gobierno de Israel debería permitir sin
impedimentos el acceso a Gaza de asistencia humanitaria y bienes no
humanitarios necesarios para la reconstrucción de propiedades e
infraestructura", aseguró Ban en un informe a la Asamblea General de la
ONU sobre la situación de los derechos humanos en los territorios
palestinos ocupados.
La ofensiva militar israelí contra
Hamás de diciembre y enero pasados, unido al cierre de los puntos
fronterizos, han causado una grave crisis en la prestación de servicios
públicos básicos, como la disponibilidad de agua potable, según el
secretario general.
Ban recordó que el Ejército israelí impide el paso de casi todos los
materiales que no sean alimentos, medicinas y ciertos aparatos
industriales o eléctricos.
"Estas duras restricciones, junto a una casi total prohibición de las
exportaciones, ha tenido un efecto devastador en la economía de Gaza. El
bloqueo también ha dificultado severamente el ejercicio de los derechos
económicos, sociales, culturales, así como políticos y civiles", afirmó.
El informe también recoge las denuncias de adolescentes palestinos que
aseguran haber sido maltratados a manos de soldados israelíes mientras
estaban detenidos.
Cita en concreto un caso documentado por la oficina de la alta
comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en el que un
muchacho de 14 años del pueblo de Qatanna arrestado en marzo por lanzar
piedras fue supuestamente abofeteado, esposado y le vendaron los ojos
mientras lo trasladaba a una base militar.
El adolescente aseguró que le dejaron las manos moradas a causa de las
esposas y lo interrogaron durante cuatro horas, durante las que fue
agredido en unas 40 ocasiones.
Ban recordó que todas las partes en este conflicto deben respetar
escrupulosamente sus obligaciones de acuerdo al derecho internacional
humanitario y a los derechos humanos.
También instó a Israel a poner fin a los desalojos y demoliciones de
viviendas palestinas en Jerusalén Este y otros puntos de Cisjordania hasta
que se aplique el reglamento urbanístico de una manera "no
discriminatoria".
"A las víctimas de los desalojos se les debe dar la posibilidad de
recibir compensaciones y se deben poner fin inmediatamente a las
demoliciones punitivas", agregó.
Solo entre enero y julio pasados, un total de 194 personas fueron
expulsadas de sus viviendas en Jerusalén Este a causa del derribo de sus
hogares, según el documento.
Además, la ONU calcula que hay otras 1.500 órdenes de demolición de las
autoridades israelíes pendientes de ser ejecutadas.