Miles de policías y guardafronteras fueron desplegados en Jerusalén oeste y
también en la zona este, ocupada y anexada por Israel, para proteger la "marcha
de Jerusalén", manifestación anual que atrae a miles de participantes israelíes
y extranjeros.
IAR
Noticias
/
AFP
La policía israelí fue puesta este martes en estado de alerta por segundo día
consecutivo en Jerusalén donde debe efectuarse una marcha anual israelí y
después de un aumento de la tensión en torno a la explanada de las mezquitas.
La policía matuvo el acceso limitado de la explanada
autorizandolo sólo a los musulmanes de más de cincuenta años y a condición de
ser árabes israelíes o residentes en Jerusalén-Este anexado por Israel desde
1967, según la fuente.
La policía también mantuvo la prohibición del acceso a la explanada, tercer
santuario del Islam después de La Meca y Medina, a los visitantes judíos y
cristianos.
Miles de policías y guardafronteras fueron desplegados en Jerusalén oeste y
también en la zona este, ocupada y anexada por Israel, para proteger la "marcha
de Jerusalén", manifestación anual que atrae a miles de participantes israelíes
y extranjeros.
Este evento deportivo y popular se ha hecho cada vez más nacionalista en los
últimos años, luego que en 1981, Israel decretó que Jerusalén era "capital
indivisible de Israel", a pesar de la oposición de la comunidad internacional.
La marcha se lleva a cabo cada año con motivo de Succot, la Fiesta de las
Cabañas o Tabernáculos , que conmemora el tiempo en que los hebreos erraron por
el desierto después de salir de Egipto.