El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu
desapareció durante más de un día, esta semana, una ausencia misteriosa que ha
generado especulaciones acerca de qué andaba haciendo, y que ha derivado en
acusaciones de que mintió para encubrir un viaje secreto a Moscú.
IAR
Noticias
/
AFP
Después de emitir una declaración vaga sobre una
visita a una instalación secreta de la agencia Mossad de inteligencia, dentro de
Israel, Netanyahu guardó silencio el jueves, mientras surgían reportes de que
viajó a Moscú a bordo de un jet privado para sostener conversaciones de carácter
urgente sobre Irán.
De acuerdo con varias versiones, el primer ministro israelí buscó presionar a
los rusos para que detengan la venta de armas a Irán o advirtió de un ataque
inminente contra instalaciones nucleares iraníes. Otra especulación apunta a que
Netanyahu discutió la reciente desaparición de una embarcación con tripulantes
rusos.
Los cambios en la información ofrecida por la oficina de Netanyahu, así como
el silencio posterior, han indignado a los medios locales, que han tachado al
primer ministro de "mentiroso" y el viaje de "fiasco". Han señalado también que
la oficina del primer ministro es un caos de rivalidades y desorganización.
"Anarquía, guerras de poder y mentiras", describió el jueves un titular en el
diario Haaretz.
"Miren lo que ha ocurrido al primer ministro durante su viaje a Rusia: Su
credibilidad, que nunca fue mucha, recibió un golpazo", escribió el diario
Maariv en una columna de primera plana.
En Israel, un país obsesionado por la seguridad, la prensa ha aceptado
durante mucho tiempo el que se mantengan en secreto asuntos delicados.
Normalmente, los medios acatan las reglas militares de censura en torno de
noticias relacionadas con la seguridad nacional.
Pero, ¿una noticia falsa para encubrir la verdad? Eso enfureció a los
columnistas israelíes.
Los problemas comenzaron el lunes, cuando los reporteros comenzaron a
preguntar sobre el paradero de Netanyahu. No había actividades en su agenda ni
apariciones públicas previstas para la última parte del día. Incluso Nir Hefetz,
asesor de prensa del primer ministro, tuvo que admitir que desconocía dónde
estaba su jefe.
Ya bien entrada la noche, la oficina de Netanyahu emitió un comunicado de su
secretario militar, señalando que visitaba "una instalación de seguridad en el
país".
Luego comenzaron a surgir rumores de que Netanyahu estaba en una misión
ultrasecreta en el extranjero.
Primero surgieron reportes de una visita a un país árabe no revelado, que no
tenía relaciones diplomáticas con Israel. Esa versión fue publicada por el
diario palestino Al-manar y por páginas de internet de todo el
mundo árabe.
Pero para el miércoles, el diario más grande de Israel, Yediot Ahronot,
informó que Netanyahu había volado en secreto a Moscú para expresar
preocupaciones sobre la posible venta de armas antiaéreas a Irán. Otros
rotativos israelíes publicaron versiones similares y añadieron que Netanyahu
había hecho el viaje de 15 horas en un avión privado.
Israel considera que Irán es su mayor amenaza y lo acusa de apoyar a
milicianos árabes. Menciona también que el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad
utiliza lenguaje amenazante hacia el Estado judío y que Teherán tendría un
programa para fabricar armas nucleares.
Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, conserva
relaciones estrechas con Irán, lo que adquirirá relevancia este mes, en el
debate sobre la posible imposición de sanciones adicionales a Teherán.