dvertimos firmemente a los líderes de algunos países
occidentales que no intervengan en los asuntos internos de Irán (...) La nación
iraní va a reaccionar", dijo Jamenei.
Las autoridades iraníes acusan a Occidente, sobre todo a Estados Unidos y
Reino Unido, de incitar las protestas desatadas en el país islámico tras las
polémicas elecciones presidenciales del 12 de junio, en las que fue reelegido el
mandatario de línea dura Mahmud Ahmadineyad.
"Los enemigos quieren generar una disputa entre los iraníes. ¿Qué relación
tiene esto (las elecciones) con los enemigos?", dijo Jamenei, la figura más
poderosa de Irán.
Las declaraciones de Jamenei se conocieron poco después de que el Gobierno
británico informara de la liberación por parte de Irán de uno de los dos últimos
empleados de la embajada británica detenidos en Teherán.
Irán detuvo a nueve trabajadores iraníes en la embajada británica en Teherán,
acusándoles de instigar las protestas callejeras tras los comicios. Todos
excepto uno han sido puestos en libertad.
Reino Unido ha negado las acusaciones de Irán de que su personal fuera
responsable de instigar a la oposición tras las elecciones, que según el
candidato reformista perdedor Mirhosein Musavi fueron amañados a favor de
Ahmadineyad.
"Continúa siendo nuestra máxima prioridad conseguir que todo nuestro personal
de nuestra embajada sea liberado lo antes posible", dijo una portavoz del
Ministerio de Exteriores.
"Continuamos con negociaciones intensivas con las autoridades iraníes y
nuestros socios internacionales para resolver este asunto".
Los países de la Unión Europea llamaron a consultas a los embajadores iraníes
el viernes para protestar contra la detención de empleados de la embajada
británica y advirtieron de que adoptarían acciones más contundentes si no eran
liberados.