ueremos que la comunidad internacional escuche
y vea las voces y rostros de las víctimas", explicó el juez
sudafricano en una rueda de prensa que ponía fin a una misión de tres
días en Gaza.
Las audiencias se celebrarán en la segunda mitad de junio, primero
durante dos días en Gaza capital y después en Ginebra, sede europea
de Naciones Unidas, precisó el magistrado, quien ya formó parte de los
tribunales internacionales para la antigua Yugoslavia y Ruanda.
Goldstone subrayó que las audiencias estarán abiertas no sólo a los
damnificados en Gaza de la llamada 'operación Plomo Sólido', que dejó unos
1.400 palestinos muertos, en su mayoría civiles, sino también a las
víctimas del sur de Israel de los cohetes lanzados por las milicias
de la franja, que han causado cerca de veinte muertos en siete años.
"Nos habría gustado hacer audiciones públicas en Gaza, el sur de Israel y
Cisjordania, pero con motivo del rechazo de Israel a cooperar con la
misión no tenemos la capacidad de cumplir ese deseo", dijo el
magistrado judío.
Goldstone explicó el jueves que su equipo se ha desplazado durante su
estancia en Gaza a 14 lugares distintos y entrevistado a unos 70 testigos
"familiares de las víctimas", así como "visitado escuelas y el hospital de la
Media Luna Roja".
"He escuchado testimonios y recibido documentos y cintas de vídeo muy
importantes que nos ayudarán a preparar el informe final", dijo el juez sin
querer desvelar las conclusiones preliminares de la comisión.
Israel rehusa colaborar con la misión porque considera "parcial" el
cometido que le encomendó en abril el Consejo de Derechos Humanos:
investigar las violaciones a los derechos humanos entre el 27 de diciembre al
18 de enero pasados, y no el lanzamiento previo de cohetes por las milicias
palestinas.
Y ello pese a que la Presidencia del Consejo de Derechos Humanos
amplió el mandato de la misión a "todas las violaciones" cometidas durante la
ofensiva, y no sólo a las efectuadas por Israel, como estipulaba
originalmente la resolución del Consejo.
Goldstone subrayó que esta postura "obstruye la escucha de otros
testimonios", lo que "influirá en la credibilidad del informe final", que será
finalizado a principios de julio y publicado en septiembre.
La investigación iniciada por la ONU pretende esclarecer abusos como los
denunciados por diferentes instancias, entre las que se encuentra el informe
elaborado por expertos independientes a petición de la Liga Árabe, y en el que
se acusa a Israel de cometer crímenes contra la humanidad.