ste ejercicio, que debe durar cinco días, permitirá poner a prueba las
capacidades del país para responder a disparos de cohetes desde Líbano y la
franja de Gaza, y de misiles desde Irán y Siria, indicaron responsables del
ministerio de Defensa.
Los servicios de emergencia, el ejército, la policía, las municipalidades y
los ministerios pondrán a prueba los procedimientos de defensa de la población
civil imaginando que se enfrentan a ataques de tipo convencional, químico y
bacteriológico.
"Nuestros enemigos consideran que nuestra retaguardia es el punto débil,
debemos reforzarla y estar listos para hacer frente a todas las situaciones",
afirmó a la radio militar el viceministro de Defensa, Matan Vilnai.
El primer ministro israelí, el derechista Benjamin Netanyahu, subrayó en la
reunión semanal de gabinete celebrada el domingo que se trata de un "ejercicio
de rutina para defender al Estado de Israel de ataques de misiles y cohetes".
"Nuestra capacidad para defendernos se desarrolla como la capacidad de
nuestros enemigos", agregó Netanyahu.
El martes será el día más importante del ejercicio, cuando las sirenas suenen
en todo el país para advertir la inminencia de ataques para que la población
descienda en un tiempo récord no superior a los tres minutos a los refugios.
El gobierno israelí simulará además reuniones de gabinete en las que los
ministros deberán tomar decisiones ante diferentes escenarios.
Es el tercer ejercicio de este tipo que realiza el Estado hebreo desde la
guerra entre el movimiento chiita libanés Hezbolá e Israel en el verano de 2006.
Casi un millón de personas en el norte de Israel vivieron bajo el fuego de los
cohetes lanzados desde el territorio libanés.
Este ejercicio se produce días después del que durante cuatro días llevó a
cabo el ejército israelí para probar su capacidad de defensa frente a eventuales
ataques aéreos de Siria o Irán.
Fue el primer ejercicio simulando ataques desde Irán, que está a más de 1.000
km de Israel, indicó un portavoz militar israelí.