l presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, inauguró el
martes 26 de mayo en el emirato de Abu Dhabi la primera base militar francesa instalada
en el exterior desde el fin de la era colonial y la primera en la región.
"Estaremos aquí durante mucho tiempo. Pueden contar con
nosotros", dijo Sarkozy en la inauguración.
La base naval, donde serán desplegados 500 soldados del Ejército de
Tierra, la Marina y la Fuerza Aérea, servirá de escala para el envío
de tropas y provisiones a Afganistán, donde unos 2.800 soldados franceses
apoyan la lucha contra los insurgentes talibanes.
Con la apertura de la base, Francia pretende ampliar su posición en la
región del Golfo, rica en petróleo y gas, y en el estrecho estratégicamente
importante ubicado entre la península arábiga e Irán.
Un diplomático francés dijo al diario 'Le Monde': "Si Irán ataca los
Emiratos también atacará Francia". Dados los actuales acontecimientos, no es
es una "cuestión trivial ser capaz de beneficiarse de una
infraestructura capaz de albergar submarinos y recibir aviones" con capacidad
nuclear.
Sin embargo Sarkozy fue más cauto e intentó evitar el antagonismo con los
iraníes. "Esta presencia militar permanente no va dirigida contra nadie.
Representa la presencia a largo plazo de Francia situándose del lado de sus
amigos".
Aparte de la importancia geopolítica, la base desempeñará un papel
importante en la seguridad marítima. Dos fragatas francesas operarán
desde la base para salvaguardar el comercio y ayudar a combatir la piratería
cerca de la costa de Somalia.
Además, el estrecho de Ormuz, de unos 50 kilómetros de
ancho y más de 200 kilómetros de largo, es una vía marítima muy importante,
por donde es transportado alrededor del 40% del petróleo que se
consume en el mundo, principalmente en Europa Occidental, Japón y
Estados Unidos.