(IAR
Noticias)
26-Marzo-09
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Avigdor Lieberman |
Es imposible no observar los detalles del proceso político en Israel que, en
toda apariencia, tendrá un gobierno
con Benjamín Netanyahu como primer ministro y con el antiguo general Ehud Barak
como la segunda figura en importancia continuando en su
actual puesto de ministro de Defensa
sin preguntarse ¿cuál es la fórmula de este gobierno?.
Por Oscar Raúl Cardoso -
Clarín
El laborismo, la oposición de centro izquierda de la cual es líder Barak, aceptó en una
votación no demasiado amplia -680 a favor, 570 en contra- autorizarlo a
permanecer en el gobierno, ahora con Netanyahu, como ministro de Defensa. Para
ambos hombres esta situación debe ser intensamente gratificante, aunque entre
ellos no haya otro cordón umbilical que el de la ambición.
Netanyahu fue ya primer ministro entre junio de 1996 y julio de 1999, hasta que
nada menos que Barak le ganó una elección y obligó al hombre del Likud, el
partido de la derecha por excelencia, a practicar un breve retiro de la
política.
Barak mordió el polvo al caer desde la misma posición de Netanyahu -la jefatura
del gobierno- en 2001 tras ejercer el cargo desde 1999.
Ambos habían soñado un regreso pleno en esta oportunidad y aunque la rueda de la
fortuna electoral solo benefició realmente a Netanyahu, a Barak el ministerio de
Defensa parece quedarle de maravillas.
En algún momento de los pasados meses, mientras se desarrollaba la ofensiva
militar israelí en la Franja de Gaza, Barak se sintió -dicen sus propios
colaboradores- el candidato imposible de derrotar en las elecciones.
No fue así. Los asientos en el Parlamento del Partido Laborista son ahora apenas
19 sobre un total de 120 y aunque no le alcanza para resolver el problema de
Netanyahu (tiene 27 asientos y necesita 61 para formar gobierno), Barak conserva
la facultad de empujar la corona en dirección a la cabeza del
nuevo rey.
¿Y qué pasa si para concretar el gobierno, Netanyahu decide seguir adelante
designando hombres de extrema derecha como Avigdor Lieberman, al que se ha
mencionado como futuro canciller?
Este político, originalmente venido de Moldova en la ex Unión Soviética, tiene
un discurso claramente racista en relación con los palestinos y los árabes.
Los críticos del laborismo creen que Barak está cometiendo los mismos errores
que antes de las elecciones y otros de mayor alcance: Defensa no lo ayudó a
ganar la elección nacional, la
operación en Gaza no fue el éxito que Israel necesitaba (Hamas sigue operando
desde la Franja contra Israel) y el costo en la opinión pública de las
calamidades militares israelíes está siendo sujeto a escrutinio internacional.
El relator de Naciones Unidas de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU,
Richard Frank, presentó el lunes pasado su informe sobre el conflicto en Gaza.
El texto censuró la acción militar israelí como ilegal porque, dijo, había otras
opciones no violentas para resolver el problema.
El capitulo israelí de la organización Médicos por los Derechos Humanos presentó
una acusación contra el Ejército de Israel que, asegura, violó su propio código
ético al disparar contra civiles indefensos, no combatientes, alojados en
hospitales como pacientes.
La sensación que se tiene frente a estos desarrollos es que el liderazgo israelí
quiere seguir viviendo y operando como si la era de George W. Bush todavía no
hubiese concluido.
Esto hace pensar si lo que el premier Netanyahu está formando ahora es un equipo
de breve futuro político.
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