la espera de conocer los resultados oficiales el
jueves, el partido centrista Kadima, de Livni, con 28 de los 120 diputados del
Parlamento unicameral, tiene sólo un escaño más que el Likud de Netanyahu, lo
que sume al país en la incertidumbre. Los buenos resultados de la derecha laica
y religiosa en las elecciones del martes hacen probable un regreso al poder de
Netanyahu, que ya fue primer ministro entre 1996 y 1999.
Sin embargo, Livni ha comenzado inmediatamente las negociaciones para formar
una coalición, reuniéndose con el ultranacionalista Avigdor Lieberman, cuya
formación, Israel Beitenu, dispone de 15 escaños decisivos. "Ésta es una
oportunidad para la unidad, que puede promover asuntos importantes para ambas
partes. Acordaron mantener sus contactos", dijo la oficina de Livni tras la
reunión con Lieberman, árbitro de la situación.
Los partidos de derecha han ganado terreno al calor de la reciente guerra en
Gaza contra el movimiento islamista Hamas. Pero el regreso de los partidarios de
la línea dura al poder podría ser un revés para los esfuerzos de Estados Unidos
de reavivar las negociaciones de paz, ya maltrechas.
En cualquier caso, el resultado del martes ha despertado inquietud entre los
palestinos. "Es evidente que los israelíes han votado para paralizar el proceso
de paz", dijo el negociador palestino Saeb Erakat a la AFP. Un portavoz de Hamas
dijo que los israelíes han votado "a los candidatos más belicosos, a los más
extremistas en su retórica".
Los observadores creen que Netanyahu no está interesado en formar un gobierno
estrictamente de derecha, porque quiere evitar verse prisionero de las demandas
de los pequeños partidos y también un enfrentamiento con la administración Obama,
menos proclive a darle un apoyo incondicional a Israel.
Tras cono cerse los resultados, ambos candidatos clamaron victoria. "El
pueblo se expresó con claridad, el campo nacional, dirigido por el Likud,
registra un claro avance", declaró Netanyahu a sus partidarios entusiastas. "El
pueblo eligió a Kadima", declaró Livni en Tel Aviv. "Siempre quisimos un
gobierno nacional, un gobierno de derechas y creo que lo lograremos (...) Ahora
somos claves para la formación de gobierno", se congratuló Lieberman.
En medio de la incertidumbre, el jefe del Estado, Shimon Peres, será el
encargado de designar al diputado con más posibilidades de formar gobierno. La
radio militar anunció que el presidente iniciará sus consultas con los cabezas
de lista a mitad de la semana próxima, en cuanto se validen los resultados
oficiales.
En teoría, Netanyahu puede contar con una mayoría de 65 diputados, con el
apoyo de Israel Beitenu, el ultraortodoxo Shas, el partido religioso Judaísmo
Unido de la Torá y los dos partidos favorables a los colonos.
Livni puede contar con 44 diputados, a saber, sus 28 escaños, 13 de los
laboristas y tres más del izquierdista Meretz. Luego están los escaños de los
partidos árabes, con los que Livni se niega a establecer una alianza.
Según la radio pública, Netanyahu se reunirá este miércoles con los
ultraortodoxos del Shas y del Judaísmo Unificado de la Torá. También podría
entrevistarse con Lieberman.
Francia llamó al futuro gobierno israelí a "concluir lo antes posible" el
proceso de paz.
Por su lado, el guía supremo iraní, el ayatola Ali Jamenei,
pidió a los palestinos que resistan ante Israel.