l rey Abdalá de Arabia Saudita anunció este lunes que
su país dará 1.000 millones de dólares para la reconstrucción de la Franja de
Gaza, en un discurso pronunciado en la apertura de una cumbre árabe en Kuwait
que reúne a los dirigentes de 22 miembros de la Liga Árabe.
Qatar ya había anunciado que contribuiría con unos 250 millones de dólares
con ese fondo.
Policías de Hamas se desplegaron este lunes en las calles y los bancos
abrieron nuevamente sus puertas, un día después del cese de una sangrienta
ofensiva israelí de 22 días en Gaza. Algunos habitantes criticaron al movimiento
islamista palestino, que cantó victoria.
Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica) proclamó el
domingo una "victoria histórica" contra Israel, y se
esforzó por minimizar las pérdidas que sufrió, afirmando que su capacidad para
lanzar cohetes contra Israel no había sido afectada.
Abu Ihab, un hombre de negocios de 55 años, contempla las ruinas al salir de
su casa. "Esta guerra nos ha hecho retroceder 50 años. Es como la Nakba de
1948", afirmó, refiriéndose a la "catástrofe" que fue para los palestinos la
creación del Estado de Israel.
"En mi opinión, el Hamas cometió un error, pues toda guerra debe tener
objetivos políticos y basarse en planes militares. El Hamas sólo contó con las
promesas mentirosas de Irán y
Siria", agregó. "El Hamas se lanzó sin pensar a una aventura cuyo resultado es
esta catástrofe que nos ha golpeado", exclama.
Cientos de palestinos aprovecharon el alto el fuego proclamado separadamente
por Israel, y luego por Hamas, para ir a los bancos, que abrieron después de 22
días de cierre. "Yo he venido a retirar mi salario en cuanto supe que los bancos
habían reabierto", dijo Karim Abu Shariá, mientras hacía la cola ante un
distribuidor.
"El miedo por nuestros hijos nos impidió dormir durante la guerra. ¿Qué nos
han aportado Hamas y todas estas organizaciones, salvo la destrucción? ¿Dónde
está esta victoria de la cual nos hablan?", preguntó.
El portavoz del brazo armado de Hamas, Abu Ubeida, indicó que su movimiento
había perdido tan sólo "48 combatientes" durante la ofensiva. Israel, por su
parte, señaló que mató a 500.
También afirmó que los intentos de Israel por impedir que Hamas se arme,
sobre todo destruyendo los túneles de contrabando entre Gaza y Egipto, estaban
destinados al fracaso, y que el Estado hebreo no ha logrado "ninguno de los
objetivos que se había fijado".
"El bárbaro enemigo sionista no hace más que matar a cientos de niños,
mujeres y ancianos", sostuvo, al referirse a "la victoria de la resistencia".
"Nosotros hemos acordado al enemigo sionista una semana para retirarse de la
Franja de Gaza, y en caso contrario, continuaremos la resistencia", insistió.
"Que hagan lo que quieran. Introducir armas para la resistencia y fabricarlas
es nuestra misión, y nosotros sabemos muy bien cómo comprar armas", añadió.
Fuentes militares israelíes afirmaron que no se había señalado ningún
incidente durante la noche del domingo y que las fuerzas continuaban su
repliegue del territorio palestino controlado por Hamas.
Más de 1.300 palestinos murieron en tres semanas, incluyendo a 410 niños y
108 mujeres, y más de 5.300 fueron heridos, según los servicios de urgencia de
Gaza. Del lado israelí murieron 10 militares y tres civiles.
El domingo, el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, logró en Charm El Cheij
el apoyo de dirigentes árabes y europeos a su plan que prevé el fin total de la
violencia en Gaza. Después de esa cumbre, los seis dirigentes europeos presentes
(Alemania, Francia, España, Italia, Gran Bretaña y la República Checa) viajaron
a Israel.