(IAR
Noticias)
13-Enero-09
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El Consejo de Seguridad de la ONU reunido para analizar la situación en Gaza.
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Un informe de la ONU
denuncia que el bombardeo de Israel contra uno de sus edificios en
Gaza donde habían sido llevados varios palestinos es una prueba más
de que los civiles son blanco de los ataques.
Por Mel Frykberg - IPS
L a ONU (Organización de las Naciones Unidas)
también reclamó una investigación por considerar que el bombardeo
israelí contra el edificio el 4 de este mes constituye un crimen de
guerra.
Es "uno de los incidentes más graves desde que el ejército y la
infantería israelíes entraron a Gaza", subraya el documento.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCAH),
por su parte, recogió testimonios que sostienen que el ejército
israelí metió ese día a más de 100 de civiles palestinos en un
edifico del foro mundial de la ciudad de Gaza.
Al día siguiente, el edificio fue bombardeado, señaló la
subdirectora de OCAH, Allegre Pachecho.
Al menos 30 personas murieron, según organizaciones de derechos
humanos israelíes.
Los equipos de rescate del Comité Internacional de la Cruz Roja
(CICR) y de la Media Luna Roja no pudieron desplazarse hasta el
barrio de Zeitoun, donde ocurrió el ataque. Finalmente, tras
intensas negociaciones, los voluntarios llegaron al lugar caminando
y rescataron a niñas y niños pequeños muertos de hambre al lado de
los cuerpos de sus madres.
El ataque e invasión israelí contra Gaza, llamado Operación Plomo
Fundido, ya se cobró la vida de 800 palestinos y lleva más de 3.000
heridos. Entre ellos hay 200 niños y niñas muertos y más de 1.000
heridos.
También habrían muerto 10 israelíes, en su mayoría por "fuego
amigo".
Además, el ejército israelí bombardeó numerosas escuelas de la ONU.
El ataque más grave fue contra una escuela de la Agencia de Naciones
Unidas para los Refugiados Palestinos en Medio Oriente (Unrwa) en el
campamento de Jabaliya, a las afueras de la ciudad de Gaza, en el
que murieron 43 civiles.
Las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) alegaron en un principio que se
habían efectuado disparos desde la escuela, claramente identificada
con los distintivos de la ONU. Como prueba presentaron imágenes de
hombres armados disparando desde instalaciones de la ONU.
Pero el portavoz de Unrwa Chris Gunness informó el viernes al diario
israelí Haaretz que el ejército había reconocido su error.
"Altos oficiales de las FDI reconocieron ante diplomáticos
extranjeros que las bombas lanzadas desde Jabaliya a las que
respondió el ejército no partieron de la escuela", señaló Gunness.
"Las fuerzas israelíes admitieron que el ataque contra el edificio
de la ONU no fue intencional".
Además, Gunness denunció que las imágenes difundidas por las FDI
como prueba y en las que aparecen militantes disparando desde una
escuela de la ONU eran de 2007.
"No hay fotografías actuales", subrayó Gunness, y añadió que en
aquel momento "abandonamos el sitio y recién después lo tomaron los
militantes".
Hace varios años, los israelíes alegaron tener imágenes satelitales
de una ambulancia de la Unrwa ocupada por combatientes armados que
transportaban misiles. Pero una investigación posterior concluyó que
los proyectiles eran camillas plegadas y los militantes, personal
médico.
Además, los israelíes recibieron información completa de GPS
(sistema de posicionamiento global) con la ubicación de todas las
instalaciones de la ONU en la franja de Gaza antes del inicio de su
ataque contra ese territorio palestino.
El representante de la ONU en Gaza, John Ging, señaló que pese a que
las FDI reconocieron su error, el foro mundial había ordenado una
investigación independiente de lo ocurrido.
"Velamos por nuestras instalaciones con mucho cuidado y nos
aseguramos que ningún combatiente entre en ellas", dijo Ging a IPS
por teléfono desde Gaza.
"Este es un asunto extremadamente grave para nosotros porque todo
militante que ocupe nuestros edificios pone en peligro la vida de
civiles refugiados en ellos y compromete nuestras posibilidades de
ayuda para el futuro", añadió.
Tras el ataque a un convoy humanitario de la ONU el jueves 8, en el
que murió el conductor y quedó gravemente herido otro funcionario, Ging señaló que el foro mundial estaba trabajando con los israelíes
al más alto nivel para garantizar la circulación segura de los
equipos de rescate.
El convoy humanitario fue atacado durante un alto al fuego diurno de
tres horas decretado por las propias FDI para permitir el ingreso de
asistencia a la Franja de Gaza. Tras el incidente, la Unrwa
suspendió temporalmente su ayuda.
"Antes del ataque del jueves nos habían asegurado repetidas veces
que nuestros convoys estarían seguros y que podían ingresar a Gaza",
aseguró Ging. "La situación es definitivamente inaceptable".
"Necesitamos un mecanismo confiable para asegurar la coordinación
entre los altos mandos militares israelíes y sus efectivos sobre el
terreno a fin de evitar futuros incidentes como ese", subrayó.
Mientras Israel y Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de Resistencia
Islámica) no logran ponerse de acuerdo sobre un cese del fuego,
promovido por la comunidad internacional, siguen apareciendo
denuncias de civiles atrapados en sus casas sin alimentos ni agua.
Según versiones periodísticas palestinas, una familia de 33
integrantes fue encerrada seis días en una habitación de su
vivienda, en la zona de Al-Mughrqa, al sur de la ciudad de Gaza.
Había soldados ocupando la casa, señaló una de las víctimas, Salem
Yousel Al-Wahidi, quien denunció que les negaron alimentos y agua y
hasta leche para los bebés.
La familia pidió la urgente intervención del CICR y de otras
organizaciones de derechos humanos.
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