igura histórica de la independencia palestina, Leila Shaid es una de las
mujeres más conocidas en las negociaciones internacionales. Antaño
representante de Yasser Arafat en París, Leila Shaid es hoy la representante
de la Autoridad Palestina ante la Unión Europea. En esta entrevista con
Páginal12 realizada en París, la dirigente palestina evoca la guerra actual,
los crímenes cometidos contra los civiles, la responsabilidad de George Bush,
los abusos israelíes, la timidez de los europeos y los errores de la misma
Autoridad Palestina.
–Se ha llegado a un punto en el que se
acrecienta la guerra, se multiplican las víctimas civiles sin que se vea una
salida al conflicto.
–Me parece que, luego de 16 días de bombardeos, los israelíes están tan
empantanados en Gaza que necesitan una salida. Israel llevó a cabo una semana
de ofensiva aérea que tuvo costos muy altos para la población. Luego hubo una
segunda semana con una ofensiva terrestre con la participación de la
artillería y los tanques, al mismo tiempo que continuaban los bombardeos
aéreos y marítimos. Ahora llegamos a la tercera semana e Israel no pudo lograr
su objetivo, es decir, eso que los israelíes llaman la destrucción de Hamas o
su debilitamiento. Tampoco lograron que Hamas dejara de lanzar cohetes contra
Israel. Nunca como ahora hubo tantos disparos de cohetes contra Israel y nunca
como hoy esos disparos llegaron tan lejos. Los cohetes llegan hasta 50
kilómetros en territorio Israelí, es decir, a las puertas de Tel Aviv. Desde
el punto de vista moral, se cometieron crímenes de guerra. Ya hubo 900 muertos
–la mitad de éstos son civiles– y casi todas las infraestructuras civiles de
Gaza fueron destruidas.
–Esta fase del conflicto tiene algunas semejanzas con la guerra del
Líbano contra Hezbolá, en 2006. Muchos daños materiales, muchas víctimas
civiles, y un objetivo que tarda en alcanzarse.
–Efectivamente. Esa es la lógica israelí. Israel está inmerso en una lógica
que no se corresponde con la ética judía. Israel está negando la existencia de
un pueblo, está aplastando a un pueblo con medios militares porque no se
quiere reconocer que ese pueblo tiene derecho de vivir. Cuando atacaron el
Líbano en 2006 dijeron que era una guerra contra el terrorismo, cuando
cercaron a Arafat en Ramalá en 2002 se dijo lo mismo, que era una guerra
contra el terrorismo. Antes pasó lo mismo. Cuando atacaron el Líbano en 1982
fue contra los terroristas de la OLP. En resumen, ese discurso lo encontramos
siempre, podemos volver en el tiempo hasta 1942. Israel sigue convencido de
que la reivindicación nacional de los palestinos puede aplastarse con la
fuerza militar. Y no funciona. 60 años después seguimos existiendo. El pueblo
palestino no bajó los brazos. Pero lo más grave es que hace 60 años el mundo
no lo sabía porque no había televisión ni Internet. Hoy, lo terrible es que
con los medios militares de que dispone Israel todo eso es visible, a tal
punto que hasta las organizaciones internacionales denuncian el empleo de
armas prohibidas contra la población en Gaza por parte de Israel. Pero digo
esto y también agrego: el mundo sabe todo esto y es cómplice. Hicieron falta
dos semanas para que el Consejo de Seguridad exija un alto el fuego. Eso
quiere decir que se le dio a Israel el permiso para bombardear las poblaciones
civiles.
–¿Por qué existe un consenso semejante según usted?
–Ah, hubo mucha complicidad. Mire, George Bush ha sido tal vez el hombre
más peligroso que reinó en el mundo durante los últimos 60 años. El inventó el
concepto de guerra preventiva, el inventó el concepto de guerra contra el
terrorismo. Desde 2001, tanto el señor Sharon como el señor Olmert u hoy la
señora Livni, todos pretenden que la guerra que llevan a cabo contra los
palestinos no es una guerra contra un movimiento de liberación nacional sino
una guerra contra el terrorismo. Ese es el discurso que reina, ése es el
concepto. Los responsables políticos israelíes repiten eso todo el tiempo:
“Detendremos la guerra cuando venzamos al terrorismo”. Y Europa, que es un
títere, repite lo mismo. Por ejemplo, los europeos dicen que Hamas es un
movimiento terrorista, lo que es totalmente ridículo. A lo largo de la
historia, todos los movimientos de liberación nacional, sean de donde sean,
argelinos, africanos, de Camboya, vietnamitas y hasta los mismos franceses
durante la ocupación alemana, todos recurrieron a acciones terroristas para
resistir a las ocupaciones militares. Y en esos casos no se trataba de una
ocupación como la nuestra, que dura desde hace 42 años. Entonces, Hamas es un
movimiento islamista que recurre a métodos terroristas cuando mata civiles,
pero lo hace porque de esa manera responde a un terrorismo de Estado por parte
de Israel.
–Sin embargo, hubo y hay negociaciones políticas entre Israel y los
palestinos, incluido Hamas.
–Sí, pero en esas negociaciones Israel no dio nada. Israel eliminó al
presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, cuando, después de un año
de negociaciones, rehusó dar algo, poner algo sobre la mesa de las
negociaciones. Al mismo tiempo, Israel destruye físicamente a Hamas porque
este movimiento sigue resistiendo militarmente. Es una política ciega, basada
en la protección de los norteamericanos y en la de los europeos, quienes están
tan culpabilizados por el genocidio que dejan hacer. Desde luego, el mundo
árabe también es cómplice. El mundo árabe está demasiado dividido como para
tener peso en el escenario internacional e intervenir.
–También existe un serio problema de entendimiento dentro del
movimiento palestino, y ello también da lugar a excesos...
–Hay mucho más que un problema de entendimiento. Hay una división muy
profunda en el cuerpo palestino. Nosotros pagamos los errores que cometimos,
tanto la Autoridad Palestina como la comunidad internacional. Esos errores se
dieron después de las elecciones de 2006, cuando Hamas fue invitado junto a
todos los movimientos palestinos a participar en las elecciones de enero de
ese año. Hamas ganó objetivamente esas elecciones y obtuvo la mayoría en el
Parlamento. Los europeos incluso reconocieron que habían sido elecciones
impecables, sin manipulación ni fraude. Pero la comunidad internacional
boicoteó a Hamas suspendiendo la ayuda y los contactos con el gobierno electo
en Gaza. A su vez, la Autoridad Palestina se negó a participar en un gobierno
de unión nacional con Hamas porque el movimiento islamista no compartía muchos
principios aceptados por la Autoridad Palestina. En 2007, cuando tratamos de
formar ese gobierno, la comunidad internacional no lo reconoció. Así, lo que
se hizo fue aislar a Hamas y a la Autoridad Palestina. Empujamos a Hamas hasta
su rincón más radical, lo empujamos a tomar el poder por la fuerza en Gaza. Si
la división entre Hamas y la Autoridad no hubiese sido tan grande, Israel no
habría podido actuar como lo hace hoy. Esta operación ha tenido un gran
impacto en la población. La gente siente que se trata de una guerra contra la
causa palestina. La Autoridad Palestina va a pagar un precio político alto.