(IAR
Noticias)
09-Enero-09
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El ministro de Defensa de Israel, Ehud Barak, cree en la
conveniencia de un cese del fuego de 48 horas. |
Israel ha cometido crímenes
de guerra y debe ser juzgado por un tribunal internacional, afirmó
Raji Sourani, presidente del no gubernamental Centro Palestino para
los Derechos Humanos, con sede en la ciudad de Gaza.
Por Jerrold Kessel
y Pierre Klochendler - IPS
"A diferencia de la tragedia de (la localidad
libanesa de) Qana en 1996, que llevó a un inmediato fin la ofensiva
israelí en el sur de Líbano, los bombardeos de la noche del martes
en la escuela Fakhura de la UNWRA (Agencia de las Naciones Unidas
para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente) no traerá un
abrupto cese de la campaña militar israelí", sostuvo el analista
Chemi Shalev en la edición de este miércoles de Israel Today.
"Pero definitivamente acelerará la presión diplomática por un cese
del fuego", añadió.
Para Shalev, la gran pregunta es: "¿Sabrán qué hacer los líderes de
Israel para alcanzar nuestros objetivos de guerra?".
El ataque a la escuela subraya lo que John Ging, jefe de la UNWRA en
Gaza, ha insistido desde que Israel lanzó la ofensiva: la población
palestina está bloqueada y simplemente no tiene escape efectivo de
las hostilidades.
Presionados por la deteriorada situación de los civiles, Israel
informó a la Organización de las Naciones Unidas que implementaría
este miércoles un alto unilateral de tres horas a las hostilidades
como un "interludio humanitario".
Sin embargo, las próximas 48 horas serán clave para determinar si se
podrá adoptar un cese del fuego de largo plazo, así como para saber
si Israel es capaz de diseñar su propia salida del conflicto.
El gabinete de seguridad israelí se reunió este miércoles. Las
opciones, según funcionarios de gobierno, eran redoblar la campaña
militar y el cerco territorial a Gaza para acabar con los baluartes
del Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de Resistencia Islámica) o
apostar a la vía diplomática.
"Posiblemente, ambas opciones puedan ser adoptadas en forma
conjunta", señaló el analista.
Justo antes del ataque a la escuela, los esfuerzos diplomáticos
internacionales habían ganado terreno, sobre todo con la visita a
Medio Oriente del presidente francés Nicolas Sarkozy y de una
delegación de cancilleres de la Unión Europea, además del tardío
involucramiento de funcionarios de Estados Unidos, que buscaban una
solución diplomática que fuera satisfactoria tanto para Israel como
para los intereses estratégicos de Washington.
Los líderes israelíes especificaron tres condiciones para poner fin
a su ofensiva: el absoluto cese de los ataques con cohetes por parte
de Hamás a localidades del sur de Israel, un hermético control de la
frontera entre Gaza y Egipto para impedir el contrabando de armas y
la exclusión de cualquier elemento de la organización islámica en
todas las fronteras.
Gioria Eiland, ex jefe de planificación estratégica del ejército
israelí, presentó la ecuación sin rodeos. Hablando para la
Televisión de Israel la noche del martes, dijo: "Egipto es la clave
para un acuerdo. No se necesita ni siquiera un componente
internacional para supervisar la frontera Egipto-Gaza, ni para
elaborar el acuerdo o controlarlo desde el terreno".
"Es un asunto puramente entre los egipcios y nosotros. Necesitamos
decirles: ‘Ustedes quieren los puestos de cruce abiertos todo el
tiempo para evitar el sufrimiento de los civiles palestinos en Gaza.
Nosotros garantizamos eso, con la condición de que ustedes
garanticen que no se enviarán armas a Hamás a través de sus
fronteras’".
Antes de los asesinatos de la escuela de la UNWRA, los funcionarios
israelíes manejaban la idea de un acuerdo de hecho, sin Hamás.
Pero el bombardeo al colegio cambió la situación. Egipto asumió un
papel más enérgico para presionar a Hamás a que acepte un cese del
fuego. El resto de la comunidad internacional ha redoblado su
insistencia sobre la necesidad de terminar con las hostilidades. Y
además, la tragedia desató las primeras declaraciones del presidente
electo estadounidense Barack Obama sobre la situación en Gaza. Obama
deploró el sufrimiento de civiles de ambas partes.
No obstante, algunos expertos militares israelíes sostienen que
detener la ofensiva ahora significaría deshacer todos los avances
tácticos y estratégicos logrados para reducir la fortaleza de Hamás,
lo que permitiría el resurgimiento de la organización islámica.
Contra esto, otros expertos militares, incluyendo al propio ministro
de Defensa, Ehud Barak, reiteran el argumento de que un cese del
fuego de 48 horas para la atención humanitaria podría servirle a
Israel y asegurar las metas de su campaña.
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