El gobierno colombiano parece estar decidido a reforzar su
presencia militar a lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera con Venezuela,
país con el cual mantiene tensas relaciones desde mediados de 2009.
IAR
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BBC
El sábado
19, el ejército colombiano activó seis batallones de aviación, dos
de los cuales están ubicados en zonas fronterizas con Venezuela: uno en la
península de La Guajira, en el norte del país, y otro en Arauca, en el este.
La Guajira es una zona relativamente despoblada, pero rica en recursos como
carbón y gas, y Arauca es un territorio con importantes yacimientos de petróleo,
que tiene una fuerte presencia de grupos guerrilleros.
Además de los batallones de aviación,
el jueves el ministro de Defensa,
Gabriel Silva, anunció la decisión de ampliar una modesta base militar en La
Guajira, ya que, explicó, es una "vieja aspiración de las fuerzas militares
tener una presencia digna allí".
La actual base militar, ubicada en Uribia, alberga a cincuenta militares y
seis policías, explicó Silva.
Ahora se quiere ampliar la base para que pueda tener "entre 800 y 1.000
hombres", dijo el ministro, quien insistió en que el propósito es convertirla en
un centro integral de apoyo a las comunidades indígenas de Colombia y Venezuela
que habitan en la zona.
"Un día para la historia"
Por otra parte, el comandante del ejército, general Óscar González, destacó
la activación de los nuevos batallones del ejército, que estarán compuestos
sobre todo por helicópteros de combate y de transporte de tropas.
"Hoy es un día para la historia del pueblo colombiano", declaró González
durante la ceremonia militar en la que se activaron los seis batallones de
aviación.
Según el ejército, Colombia tiene ahora unos 120 helicópteros de fabricación
estadounidense y rusa. Buena parte de los helicópteros estadounidense son Black
Hawk UH-60, hechos en Estados Unidos, y MI-17, fabricados en Rusia.
"Hemos recibido equipos estratégicos y aeronaves para la defensa y la
seguridad de la patria, con las cuales estamos mejorando la capacidad de
reacción del ejército", dijo el general González.
Las relaciones con Venezuela se han deteriorado progresivamente a partir de
julio, cuando Bogotá anunció la firma de un convenio militar con Washington, que
permitirá a fuerzas de EE.UU. usar siete instalaciones militares de Colombia.
Venezuela considera que ese acuerdo es una amenaza para su seguridad y hace
parte de una ofensiva contra la revolución chavista, pero Colombia insiste en
que se trata de un acuerdo para combatir el terrorismo y el narcotráfico dentro
de sus fronteras.
Uno de los batallones de aviación que se activaron este sábado está ubicado
en la base de Larandia, que forma parte del acuerdo con EE.UU.
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Hernando Salazar /BBC