La caída de Ricardo Fernández sugiere pugnas en el chavismo.
Por José de Córdoba, Darcy Crowe
y Joel Millman -
The Wall Street Journal
Venezuela anunció el lunes la liquidación de dos bancos que estaban en manos
del empresario Ricardo Fernández y el cierre temporal de otros dos, con lo que
se intensifica la pugna entre el presidente Hugo Chávez y el multimillonario que
por mucho tiempo fue considerado un aliado cercano.
El empresario, que tendría una fortuna calculada en US$1.600 millones en gran
medida lograda gracias a sus contratos con el gobierno, era considerado por
muchos como la encarnación del capitalismo "de amigos" que, según dicen, ha
florecido bajo la revolución populista de Chávez.
No está claro si el gobierno se volvió en su contra, pero en Venezuela
abundan las especulaciones. Algunos analistas creen que Chávez le dio la espalda
a Fernández para demostrar que el gobierno está luchando contra la corrupción en
medio de un bajón económico, mientras que otros sugieren que el arresto y los
cierres bancarios representan una lucha tras bambalinas por el control de los
lucrativos contratos ligados a la riqueza petrolera del Estado.
El domingo, Chávez insinuó que se trataba de lo primero al atacar a Fernández
y otros que se han beneficiado de sus conexiones con el gobierno.
"Hay gente que se dice revolucionaria y anda haciendo negocios. Un verdadero
revolucionario no anda haciendo negocios para su beneficio", dijo Chávez en su
programa televisivo.
Fernández, de 44 años, se entregó a la policía secreta de Venezuela el 20 de
noviembre, horas después de que el gobierno asumiera el control de cuatro bancos
en quiebra que Fernández y un grupo de inversionistas habían comprado el año
pasado. Fernández enfrenta hasta 10 años de cárcel y es acusado de apropiarse de
los bienes de los ahorristas, otorgamiento de créditos en su favor y asociación
para delinquir.
Antonio Guerrero, el abogado de Fernández, dice que los problemas legales de
su cliente son el resultado de una auditoría errónea de los libros de los
bancos. "Los cargos son totalmente falsos e infundados", afirma.
La mayoría de los analistas y banqueros de Caracas cree que los problemas de
Fernández indican una lucha de poder entre facciones poderosas del gobierno
chavista. "Algo ha cambiado en su relación con la estructura de poder de
Chávez", dijo José Guerra, ex director del banco central de Venezuela.
Chávez, quien lleva más de una década en el poder, ha expandido de forma
notable el rol del Estado en la economía a expensas de la tradicional clase
empresarial. Pero su gobierno también creó una nueva clase de empresarios bien
conectados que han obtenido lucrativos contratos del gobierno. A los nuevos
oligarcas se les conoce en forma despectiva como "boliburgueses".
Analistas y banqueros afirman que Fernández era el más rico y poderoso de los
burgueses bolivarianos y el banquero predilecto de Chávez. Más del 42% de los
depósitos del Banco Canarias, una de las entidades que será liquidada, proviene
de instituciones estatales.
Las fuentes agregan que Fernández era cercano a funcionarios clave como
Diosdado Cabello, el ministro de Obras Públicas, y el hermano mayor y mentor de
Chávez, Adán, actual gobernador del estado de Barinas. Voceros de Cabello y Adán
Chávez prefirieron no realizar comentarios.
Conocido como el "Rey del Mercal", Fernández ascendió desde orígenes humildes
para convertirse en el principal proveedor de productos alimenticios para
Mercal, la cadena estatal que vende alimentos subsidiados a los más pobres. Hoy,
la red de empresas de Fernández, que incluye negocios en la pesca y enlatado de
atún en Panamá y Ecuador, emplea a unas 18.000 personas.
Orlando Ochoa, un economista de la Universidad Andrés Bello que ha criticado
la política económica, cree que el arresto de Fernández podría ser una señal de
la mayor influencia de los ideólogos socialistas al interior del gobierno de
Chávez que desprecian a los burgueses bolivarianos. El visto bueno para
intervenir los bancos provino del ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, un ex
guerrillero marxista. Otros opinan que el arresto de Fernández es una medida
preventiva de Chávez contra iniciativas legales de las autoridades
estadounidenses contra el empresario.