espués de América del Norte, donde comenzó el brote del virus H1N1, la
región sudamericana es la más afectada del mundo por la enfermedad.
Las bajas temperaturas que se registran durante el invierno austral están
potenciando el contagio en el sur del continente, causando alarma entre la
población y sobrecargando los sistemas sanitarios.
En ese contexto, los ministros de Salud de Argentina, Bolivia y Paraguay,
junto con autoridades epidemiológicas de Brasil, Chile y Uruguay, se reunieron
por primera vez este miércoles para avanzar en medidas conjuntas para contener
la pandemia.
El responsable de la cartera de Salud argentina, Juan Manzur, quien convocó
el evento, advirtió sobre un posible rebrote de la gripe porcina.
"Hemos acordado ser extremadamente prudentes porque no sabemos si va a haber
una segunda ola de infección", señaló.
El funcionario, sin embargo, se mostró optimista sobre los últimos informes
que muestran una disminución en el número de consultas hospitalarias, y señaló
que también se buscó el asesoramiento de la Organización Panamericana de la
Salud para unificar criterios en el tratamiento de la enfermedad.
Durante el encuentro, que duró más de cuatro horas, los funcionarios
expusieron la situación sanitaria en cada uno de sus países y compartieron
experiencias sobre cómo han abordado el brote.
El más afectado
Argentina es por el lejos el país de la región más afectado por esta ola de
gripe.
Con 137 muertes como consecuencia de la enfermedad, registra el 70% de los
fallecimientos en el Cono Sur.
Es además el segundo país del mundo con más víctimas fatales, después de
Estados Unidos.
La repercusión mediática que generó el anuncio de que el país había superado
en número de muertes a México, donde comenzó la epidemia, provocó este miércoles
la crítica de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
"Argentina sube en el ranking porque es la que cuenta realmente todas las
cifras", opinó la jefa de Estado.
Evitando polémicas
Consultados sobre las palabras de la mandataria, los funcionarios invitados
prefirieron no polemizar sobre números.
"En este momento la mirada debe ser mucho mas cualitativa", afirmó la
representante chilena, Cecilia Morales, jefa de la División de Prevención y
Control de Enfermedades de la Subsecretaría de Salud Pública de Chile.
La doctora Morales asistió a la reunión en nombre del ministro de Salud
chileno, Álvaro Erazo, quien canceló su viaje a último minuto por problemas de
agenda, según dijo a BBC Mundo la Cancillería argentina.
También el ministro de Salud brasileño, José Gómez Temporao, se ausentó
debido a compromisos en su país, y fue reemplazado por el director general del
Departamento de Vigilancia Epidemiológica, Eduardo Hage.
Al igual que su colega chilena, Hage buscó evitar la confrontación cuando se
le preguntó por el número mucho más bajo de víctimas de gripe porcina que
registra Brasil, en comparación con Argentina.
En ese sentido recordó que la pandemia llegó a su país dos semanas después de
arribar en la nación vecina, y consideró que el clima más cálido que tiene gran
parte de Brasil también pudo haber influido.
Situación regional
A pesar de ser el país más grande de la región, Brasil ha registrado hasta el
momento sólo 4 muertes por influenza H1N1.
En Bolivia ha habido dos decesos como consecuencia de la gripe, según indicó
el ministro de Salud de ese país, Jorge Ramiro Tapia, quien negó las versiones
que hablaban de más muertes.
Paraguay ha informado de 3 casos fatales, y Chile –el primer país de la
región en registrar el brote- contabilizó 33 muertes por la enfermedad.
Uno de los casos más llamativos es el de Uruguay, que a pesar de ser el país
más pequeño del Cono Sur, con una población de 3,4 millones de habitantes,
registra al menos 15 muertes como consecuencia del nuevo virus.
Expertos en salud uruguayos consultados por BBC Mundo dijeron que la mayoría
de los fallecidos eran personas con problemas de salud preexistentes.
A diferencia de lo que ocurre en Argentina, los antivirales para combatir el
mal pueden conseguirse de forma libre en las farmacias uruguayas, por lo que en
el país no se ha generado la misma polémica que en la nación vecina con respecto
al acceso a los medicamentos.
Vacuna
La provisión de antivirales a la región fue, según el informe oficial, otro
de los temas abordados en el encuentro de este miércoles.
Además del medicamento, los responsables de salud buscaron anticiparse a los
problemas de distribución que tendrá la futura vacuna contra la gripe H1N1, que
se desarrolla en varios laboratorios del mundo.
"Se habla de que a fin de año se podrá contar con la vacuna, pero estamos
viendo que mucha de la producción ya está comprometida", advirtió Manzur.