amos un ultimátum al régimen golpista (de Roberto
Micheletti) para que a más tardar en la próxima reunión que se realizará esta
semana en San José, Costa Rica, se cumplan los mandatos expresos de las
organizaciones internacionales y de la Constitución hondureña", dijo Zelaya al
leer un comunicado en la embajada de Honduras en Managua.
El depuesto gobernante advirtió de que si el "régimen golpista" de su país no
cumple con las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la
Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre el restablecimiento del orden
constitucional y su inmediata restitución en la Presidencia, "se considerará
fracasada la mediación" de Arias en el conflicto de Honduras.
Señaló que, en ese caso, "se procederá con otras medidas", que no precisó,
pero subrayó que el "heroico pueblo" hondureño está dispuesto a "sacar" del
poder a los "golpistas" y que la Constitución de su país establece el "derecho a
la insurrección".
En el comunicado, titulado "ultimátum", Zelaya manifestó que se mantendrá en
la mesa de negociación, bajo la mediación de Arias y la premisa fundamental de
que se restituya el orden constitucional y se garantice su "inmediato, seguro e
incondicional" retorno a la Presidencia.
Zelaya, sacado por la fuerza del poder por los militares el pasado 28 de
junio y sustituido en el cargo por Roberto Micheletti, denunció que el "régimen
de facto" promueve tácticas "dilatorias" ante ese proceso de mediación e
incrementa la "represión sistemática" contra el pueblo hondureño.
En ese sentido, mencionó la suspensión ilegal de garantías constitucionales,
persecuciones, uso de violencia y asesinatos de "manifestantes desarmados".
Denunció que los miembros designados por él para participar en la mediación
"han sido sujetos de represión, bloqueos telefónicos, órdenes de captura,
amenazas de muerte, persecución de su familia, cancelación e intervención de
cuentas bancarias".
El derrocado presidente aseguró que el "régimen de facto se sostiene solo por
el temor a la violencia y la fuerza de las armas".
Asimismo, sostuvo que mientras el Ejecutivo de Roberto Micheletti dilata la
restitución del "Gobierno constitucional", se hostigan y expulsan a periodistas
extranjeros, se intervienen militarmente medios de comunicación, se allanan
viviendas de diferentes personas y diputados que han repudiado el "golpe
militar".
"Han coartado el derecho de la circulación y de la libertad de expresión de
los hondureños", añadió.
Además, alertó de que "el único objetivo de esta dictadura golpista, que
pretende consolidarse en nuestro país, es utilizar la mediación de buena
voluntad del presidente Óscar Arias, a quien agradecemos su gestión, como
mecanismo de distracción que prolongue la agonía de esta dictadura".
Zelaya, quien se encuentra en Nicaragua por quinta vez desde que fue
derrocado el pasado 28 de junio y por primera tras el inicio del proceso de
mediación, estuvo acompañado de su canciller Patricia Rodas.