unque la isla de gobierno comunista ha dicho que no le interesa regresar a
la OEA, una mayoría de los ministros de Exteriores de América Latina reunidos en
Honduras quería su retorno sin condiciones para acercarla al resto de las
naciones y como un gesto que impulse su incipiente diálogo con Estados Unidos.
La actitud de Washington ahora es diferente de la que tenía en la Guerra
Fría, cuando presionó para la expulsión de Cuba en 1962 en un mundo
políticamente polarizado.
Pero aunque ha mostrado acercamientos hacia Cuba, sólo prometió su voto a
favor de la vuelta del país caribeño si la isla se abre a cambios democráticos.
Tras horas de deliberaciones por parte de los cancilleres de los 34 países
miembros, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo que no
se había llegado a un acuerdo.
"En este momento no hay consenso y no hay acuerdo para tomar ninguna acción"
sobre una resolución respecto a Cuba, dijo Clinton momentos antes de partir de
Honduras hacia El Cairo, donde se encontrará con el presidente Barack Obama.
Más tarde, el ministro de Exteriores brasileño, Celso Amorin, anunció que las
negociaciones habían fracasado porque algunos países interpretaron algunos
puntos de los considerandos, incluidos en un proyecto de resolución, como
condiciones para Cuba.
"Había palabras (en el proyecto) como democracia, no intervención, derechos
humanos (...) pero no son planteadas de ninguna manera como condición. No fue
posible el acuerdo y hay que respetar las posiciones", dijo Amorin a
periodistas.
Entre los más reticentes estaban Venezuela, cuyo presidente Hugo Chávez es un
férreo crítico de Estados Unidos, y algunos de sus aliados más cercanos, como
Bolivia y Nicaragua, dijo una fuente diplomática que prefirió el anonimato.
Estos países no quieren incluir ningún tipo de condiciones a Cuba para el
caso de que quiera regresar a la OEA.
Amorin y otros ministros -como la mexicana Patricia Espinosa- tenían previsto
abandonar la ciudad de San Pedro Sula, sede de la asamblea, y dejar la
negociación en manos de políticos de segundo nivel que continuarán discutiendo
el tema el miércoles.
En representación de Estados Unidos quedó Thomas Shannon, secretario de
Estado adjunto para asuntos hemisféricos, quien dijo que "desde nuestro punto de
vista estamos a punto de llegar a un acuerdo, pero desafortunadamente algunos de
los países simplemente no pueden aceptar algunos aspectos de la resolución
acordada por la gran mayoría de los países".
La carta constitutiva de la OEA establece que sus miembros deben ser países
con gobiernos democráticos, representativos y pluralistas, algo que algunos
especialistas ven como el principal escollo en el caso de que Cuba quisiera
volver.
Pero Cuba ha dicho que no tiene ningún interés por reincorporarse a la OEA,
una organización que el ex presidente Fidel Castro calificó hace poco como
"repugnante".