(IAR
Noticias)
17-Abril-09
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Mujeres hablan en La Habana. (Foto IPS) |
El ex presidente cubano Fidel Castro
consideró "positiva, aunque mínima" la decisión del mandatario de
Estados Unidos, Barack Obama, de aliviar las restricciones a los
viajes desde ese país hacia Cuba, en la segunda "reflexión" que
dedicó al tema en menos de 24 horas.
Por Patricia Grogg -
IPS
Según Castro, quien ha divulgado 41 columnas de opinión en lo que
va del año, "hacen falta otras muchas (medidas), incluida la
eliminación de la Ley asesina de Ajuste Cubano que se aplica
exclusivamente a nuestro país en el mundo".
El bloqueo económico, que Estados Unidos llama embargo y mantiene
desde 1962, y la Ley de Ajuste Cubano, que concede a los inmigrantes
de esta isla caribeña prerrogativas que ninguna otra nacionalidad
posee, son consideradas por La Habana expresiones de hostilidad que
Washington debería cesar.
La Ley de Ajuste Cubano, aprobada en 1966, habilita automáticamente
a los cubanos llegados legal e ilegalmente a territorio de Estados
Unidos a adquirir la residencia permanente al cabo de apenas un año
y un día de su entrada al país.
"Nos gustaría que se respondiera a la pregunta de si los privilegios
migratorios utilizados para combatir la Revolución Cubana y
despojarla de recursos humanos se concederán también a todos los
latinoamericanos y caribeños", dijo Castro en su comentario escrito
este martes y publicado en el sitio web Cubadebate.cu.
En la víspera, el ex gobernante de 82 años se había quejado de que
entre las disposiciones decretadas por Obama "no se dijo una
palabra" sobre el bloqueo.
"Ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes
latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo", comentó el ex
mandatario, en referencia a la V Cumbre de las Américas que tendrá
por sede Trinidad y Tobago desde este viernes al domingo, y de la
cual Cuba está excluida.
"Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos
pidiendo limosnas", subrayó el líder de la Revolución Cubana en el
primero de sus dos artículos sobre las disposiciones del gobierno
estadounidense, difundido el lunes por la noche en Cubadebate y este
martes en el diario Granma, órgano oficial del gobernante Partido
Comunista.
Las medidas anunciadas el lunes en Washington eliminan las
restricciones a los viajes y remesas familiares a Cuba para los
inmigrantes de origen cubano radicados en Estados Unidos, además de
acordar "pasos para permitir el flujo libre de información" hacia el
país caribeño y de éste con el resto del mundo.
Entre otras disposiciones, Obama autorizó a proveedores
estadounidenses de telecomunicaciones a iniciar acuerdos para
establecer instalaciones de comunicación por cable de fibra óptica y
por satélites que enlacen a Estados Unidos y Cuba.
Hasta ahora, el embargo impide a Cuba conectarse a cables
internacionales de fibra óptica, y está obligada a emplear "un canal
satelital con escasos 65 megabytes por segundo (Mbps) de ancho de
banda para la salida y de 124 Mbps para la entrada", según
autoridades de comunicaciones.
No obstante, ese problema ya no depende exclusivamente de un cambio
en las relaciones entre La Habana y Washington, pues está en marcha
un proyecto entre Cuba y Venezuela que incluye el tendido de un
cable submarino de fibra óptica que enlazará las telecomunicaciones
cubanas con estaciones de terceras naciones.
En virtud de lo decretado por Obama, se dará licencia a proveedores
estadounidenses de servicios de telecomunicaciones para establecer
acuerdos de navegación (roaming) con proveedores de servicios de
telecomunicación de Cuba, y se permitirá a individuos bajo
jurisdicción de Estados Unidos a pagar inclusive a empresas de
terceros países que presten el servicio a personas en la isla
caribeña.
Castro no hizo referencia a estos aspectos de las medidas de Obama,
a quien exculpó de responsabilidades por la política hostil de su
antecesor George W. Bush (2001-2009) y de episodios como la
fracasada invasión en Playa Girón, hace 48 años, "un artero y
sorpresivo ataque" que costó a Cuba "más de 150 vidas y centenares
de heridos graves", según sus cuentas.
"No deseamos lastimar a Obama en lo más mínimo, pero él será
presidente durante uno o dos períodos. No tiene responsabilidad con
lo ocurrido y estoy seguro de que no cometería las atrocidades de
Bush. Tras él, sin embargo, puede venir otro igual o peor que su
antecesor. Los hombres pasan; los pueblos perduran", escribió el ex
mandatario.
Alejado del poder desde julio de 2006 por graves problemas de salud,
Fidel Castro desistió en febrero de 2008 a gobernar un nuevo período
como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, cargos que
desde entonces desempeña, por decisión de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, su hermano menor Raúl Castro.
Pero Fidel Castro conserva sus funciones como primer secretario del
Partido Comunista y es consultado sobre toda decisión considerada
estratégica para el país, esfera en la que sin duda caben las
relaciones internacionales y especialmente los difíciles vínculos
con Washington.
En este aspecto, el octogenario líder ha dejado claro que aprueba la
disposición del presidente Raúl Castro de dialogar con Obama y,
"sobre la base del más estricto respeto a la soberanía, normalizar
las relaciones con Estados Unidos".
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