el bloqueo, que es la más cruel de las medidas, no
se dijo una palabra", afirmó Castro en un artículo difundido la noche del lunes
en el sitio oficial Cubadebate, al comentar la decisión anunciada en Washington
de levantar las restricciones que tenían los cubanoestadounidenses desde hace
tres décadas.
Al destacar el creciente reclamo dentro y fuera de Estados Unidos en favor de
la eliminación del embargo, aseguró que "están creadas las condiciones para que
Obama emplee su talento en una política constructiva que ponga fin a la que ha
fracasado durante casi medio siglo". Añadió que Cuba "no culpa a
Obama de las atrocidades cometidas por otros gobiernos de Estados Unidos" ni
cuestiona "su sinceridad y sus deseos de cambiar la política y la imagen de
Estados Unidos".
"Comprende que libró una batalla muy difícil para ser electo, a pesar de
prejuicios centenarios", dijo, y señaló que por ello su hermano, el presidente Raúl Castro,
expresó disposición a dialogar "sobre la base del más estricto respeto a la
soberanía".
En su artículo "Del bloqueo no se dijo una palabra", Castro recordó las
frases del asesor presidencial para América Latina, Dan Restrepo, al anunciar en
Washington la decisión, en el sentido de que las medidas eran "pasos para
extender la mano al pueblo cubano" y se hacían por "la libertad de Cuba".
"Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo
limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto, cooperando con los pueblos
hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas,
presida o no Obama los Estados Unidos", subrayó.
La decisión de Obama fue anunciada pocos días antes de la Cumbre de las
Américas en Trinidad y Tobago, donde los presidentes de América Latina planean
pedir el levantamiento del embargo que mantiene Washington contra Cuba desde
hace 47 años. "Ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes
latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo", ironizó el ex presidente cubano,
alejado del poder por enfermedad desde hace casi tres años.
Cuba, que no está invitada al cónclave por estar suspendida de la OEA desde
1962, "no aplaude las mal llamadas Cumbres de las Américas, donde nuestros
países no discuten en igualdad de condiciones", manifestó. El portavoz de la
Casa Blanca, Robert Gibbs, recordó que las medidas concretan la promesa hecha
por Obama durante su campaña, pero que no tiene previsto levantar el embargo
hasta tanto La Habana no dé muestras de democratización.
El anuncio fue recibido con regocijo por los cubanos que la noche de este
lunes fueron informados de la noticia por el noticiero de televisión. El
levantamiento de restricciones beneficiará a 1,5 millones de
cubanoestadounidenses, que podrán viajar y mandar dinero de manera ilimitada a
sus familiares a la isla.