ás de 350 personas han muerto a lo largo del mes de
abril en los numerosos incidentes violentos registrados en Irak, en lo que
ha sido el mes más sangriento de 2009 en el país árabe, tanto para los civiles
(290 víctimas mortales) como para las tropas y la Policía, con 65 oficiales
fallecidos --y en particular para el Ejército de Estados Unidos, que ha sufrido
las muertes de 18 de sus soldados.
A pesar de que las cifras no se acercan ni por asomo a
los picos de 2006 y 2007, que registraban una media de 2.000 víctimas mortales,
las autoridades iraquíes han mostrado su preocupación por esta tendencia, que
afecta especialmente a los civiles, principales objetivos de los atentados.
Según los datos divulgados por tres ministerios iraquíes, se ha experimentado
un incremento de víctimas que ronda el 40 por ciento respecto al mes pasado.
Este aumento se debe en particular a varios importantes atentados con bomba,
cuatro de ellos perpetrados en el espacio de 48 horas, y que han dejado más de
150 muertos.
Este es el tercer mes consecutivo que se ha experimentado un incremento de la
violencia, coincidiendo con las operaciones de retirada que ya está llevando a
cabo el Ejército estadounidense, según datos manejados por la cadena británica
BBC.