pesar de la declaración del presidente Barack Obama el pasado 27 de febrero
en Camp LeJeune, Carolina del Norte, en la que afirmó “tener un calendario para
la retirada de nuestras brigadas de combate en los 18 próximos meses”, un número
de Brigadas Combinadas de Combate [BCT, en sus siglas inglesas], unidades
fundamentales de combate del ejército estadounidense durante seis años, seguirán
en Irak pasada esa fecha, con una nueva denominación que evite el término
combatiente.
Un portavoz del secretario de Defensa, Robert M. Gates, el teniente coronel
Patrick S. Ryder, declaró el martes a IPS(1) que “algunas brigadas de ayuda y
asesoramiento” formarían parte del comando estadounidense en Irak que será
“re-diseñado” como “Cuartel General de las Fuerzas de Transición” a partir de
agosto de 2010.
Pero, según los oficiales del ejército implicados en el proceso de
planificación, “las brigadas de ayuda y asesoramiento” que seguirán en Irak
pasada esa fecha, serán de hecho las mismas BCT, excepto por la incorporación de
unas pocas docenas de funcionarios que llevarían a cabo misiones de
asesoramiento y ayuda.
Gates ha insinuado que la retirada de las brigadas de combate se llevará a
cabo por medio de un subterfugio administrativo en lugar de proceder a su
retirada total. El 1 de marzo, en Meet the Press(2), Gates dijo que la
“fuerza de transición tendría una misión muy diferente” y que las unidades que
se queden en Irak “tendrán una caracterización muy distinta”. “Se denominarán
brigadas de asesoramiento y asistencia”, afirmó Gates. “Y no brigadas de
combate”.
La decisión de Obama de aceptar la propuesta del ejército de “una fuerza de
transición” constituida por entre 35.000 y 50.000 soldados supone un abandono
completo de su propia política de retirada de las tropas de combate y la
aceptación de lo que el ejército ha querido siempre: la presencia permanente de
una serie de fuerzas de combate en Irak más allá de mediados del 2010.
Responsables de Consejo Nacional de Seguridad se han negado a contestar a la
pregunta de si las brigadas de combate realmente se iban quedar en Irak hasta
después de 2020(3), de acuerdo con la política anunciada por Obama el 27 de
febrero.
La forma utilizada en el seno del ejército para designar las unidades que
constituirán una gran parte de “la fuerza de transición” no es “Brigadas de
asesoramiento y asistencia” sino “Brigadas Encargadas de las Operaciones de
Estabilización” [BESO, en sus siglas inglesas].
El teniente coronel Gary Tallman, portavoz del Estado Mayor Conjunto,
confirmó el lunes que las BESO serán las unidades militares desplegadas en Irak
como fuerzas de transición. Tallman dijo que el proceso de toma de decisiones en
marcha ,que implica al CENTCOM [Mando Central de las fuerzas armadas] y al
ejército está decidiendo “la composición exacta de las BESO.”
Sin embargo, durante los últimos meses, el ejército estadounidense ya ha
desarrollado su perfil. El único cambio que se introduce respecto a la
estructura actual, en lugar de cualquier tipo de reducción de su fuerza de
combate, es la incorporación de actividades de consultoría y ayuda, Las Brigadas
Combinadas de Combate están organizadas en dos o tres batallones de infantería
motorizada que incluyen también todos los elementos de apoyo, incluida su propia
artillería, necesaria para apoyar la totalidad de las operaciones militares.
Esos son los elementos permanentes de todas las variantes de las BCT, que no
se van a modificar en la nueva versión que se desplegará como “fuerza de
transición”, según los especialistas de las BCT.
Éstos afirman que el único asunto que todavía está en discusión entre los
comandantes de campaña del ejército es qué incorporaciones estándar necesitará
una BCT para su nueva misión.
El mayor Larry Burns, del Centro Conjunto de Armamento en Fort Leavenworth,
Kansas, declaró a IPS que el Jefe de Estado Mayor del ejército, general George
W. Cassey, director del Centro Combinado de Armamento, especializado en misiones
militares y de formación, está trabajando en la capacitación de las BCT para
llevar a cabo las misiones de asistencia y asesoramiento.
Según Burns, la diferencia esencial de las BESO respecto a las BCT es que los
Grupos Militares de Transición van a trabajar directamente con unidades
militares iraquíes que ya no funcionarán independientemente sino que se
integrarán en las BCT.
De acuerdo con lo dicho por el mayor Robert Thornton, del Centro Conjunto
para las Fuerzas de Ayuda Internacional y de Seguridad, con sede en Fort
Leavenworth, ese desarrollo continuaría la tendencia ya iniciada en Irak en la
que las Brigadas Combinadas de Combate han ido tomando el control operativo de
forma gradual frente a los Grupos Militares de Transición independientes.
El general Martin Dempsey, comandante del Comando de Formación y formación
del ejército, ha publicado una guía de planificación en la que se pide un mayor
refinamiento de las BESO. Tras el trabajo posterior sobre la exigencia de
personal adicional, Casey fue informado, por segunda vez en un mes en una
conferencia de generales de cuatro estrellas que tuvo lugar el 18 de febrero,
sobre el incremento propuesto de las BCT.
Otros nombres manejados en los últimos meses para la nueva variante, pero
desechados en la práctica, dejan meridianamente claro que se trata simplemente
de una BCT ligeramente ampliada. Esos nombres, según Burns, incluían entre otros
los de “Brigada Combinada de Combate-Fuerzas de Seguridad y Asistencia” y
“Brigada Combinada de Combate para Operaciones de Estabilidad”. El plan de
despliegue de varias BCT ampliadas representa la culminación de la estrategia de
“poner nuevas etiquetas” o “cambiar la misión” de las BCT en Irak, desarrolladas
por los dirigentes militares estadounidenses tras el ascenso del candidato
Barack Obama y su casi segura victoria en las elecciones presidenciales del
pasado año.
A finales del año pasado, el general David Petraeus, el Jefe del CENTCOM y el
general Ray Odierno, comandante en jefe para Irak, estaban descontentos con la
promesa de Obama de retirar de Irak todas las brigadas de combate en el plazo de
16 meses. Pero a los planificadores militares rápidamente se les ocurrió la idea
de cambiar el nombre del esquema como una forma de impedir la completa retirada
de la Brigadas de Combate con un gobierno Obama.
El 4 de diciembre, un artículo del New York Times revelaba que los
planificadores del Pentágono estaban considerando el “cambiar la denominación”
de las unidades de combate estadounidenses por el de “unidades de formación y
apoyo”, pero no proporcionaba más detalles. Los responsables del Pentágono
estaban proyectando que al menos 70.000 soldados deberían quedarse en Irak
“durante bastante tiempo, incluso hasta después de 2011”.
Ese informe sugería que la estrategia preveía el mantenimiento de la mayoría
de las BCT situadas en Irak si bien con una nueva denominación que aludiera a
misiones de asesoría y apoyo.
Según un informe del Times, el 15 de diciembre, en una reunión con
Obama en Chicago, el secretario [de Defensa] Gates y el presidente del Estado
Mayor conjunto, almirante Mike Mullen, discutieron un plan para “convertir” las
tropas de combate en tropas de apoyo.
Gates y Mullen, se dice, especularon en la reunión sobre si los iraquíes
permitirían que aquellas fuerzas de combate “reconvertidas” siguieran en sus
ciudades y pueblos a partir del mes de junio próximo, a pesar de que el acuerdo
sobre la retirada de las tropas estadounidenses, firmado en noviembre de 2008,
exigía que todas las fuerzas de combate abandonaran las áreas más pobladas a
finales de 2010.
Ese mismo informe sugería que Obama era bien consciente de que dejar las
manos libres a Petraeus y Odierno para decidir la composición de “una fuerza de
transición” de entre 35.000 y 50.000 soldados significaba que la mayoría de las
brigadas de combate seguirían en Irak en lugar de retirarse, tal como él había
prometido, aparentemente, a la opinión pública estadounidense el 27 de febrero.