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Contaminación: Cerdos comen en un basural. Atrás, la polución de una planta
de carbón en Macedonia. |
Brasil, India y China, entre otros, piden a las potencias mayores recortes
de emisiones.
Por
María Laura Avignolo -
Clarín
India, China, Brasil, Africa del Sur y Sudán presentaron un documento en
Copenhague que es la antítesis de la proposición de la presidencia danesa en la
cumbre sobre climática de la ONU. El vespertino francés Le Monde obtuvo una
copia del draft y lo publicó en su edición de ayer.
El texto de los grandes países emergentes propone la prolongación del Protocolo
de Kioto hasta el 2017 o el 2020 y al mismo tiempo, los países en desarrollo
(PVD) aseguran estar listos para comprometerse en la acción de la reducción de
emisiones de CO2.
El documento propone la creación de "un fondo global de clima", bajo el régimen
de Naciones Unidas, encargado de gerenciar la ayuda aportada por los países
industrializados a los países en desarrollo, para financiar su adaptación al
cambio climático.
El texto confidencial, obtenido por Herve Kempf, el enviado especial de Le Monde
a Copenhague, fue redactado por China en acuerdo con los otros países
mencionados, A ellos se sumo Sudán, que preside este año el G-77, que agrupa a
los países en desarrollo en el seno de la ONU.
El documento podría ser la base para las duras negociaciones que se
desarrollarán en los próximo 10 días, antes del acuerdo final. En esta guerra de
filtraciones mediáticas, el documento oficial de la presidencia danesa fue
publicado por el británico The Guardian y provocó la furiosa reacción de los
países en desarrollo.
China había convocado a una reunion especial el 27 y 28 de noviembre en Beijing
y de allí nació el nuevo borrador del Sur.
Después de analizar el documento danés, Sudan disparó: "Este es un nuevo
instrumento que tendría como efecto tirar por la borda las obligaciones de los
ricos frente a los pobres".
El "contradocumento", escrito por los chinos en un lenguaje muy diplomático y
enviado por fax el pasado 30 de noviembre a los otros países que lo apoyan,
parece "realista y aceptable", según Le Monde y es presentado "bajo la forma de
una decision final de la conferencia" en Dinamarca.
El documento filtrado establece que "el desarrollo económico y la erradicación
de la pobreza son la prioridad indiscutible de un país en desarrollo", tras
admitir la predicción científica de que "el aumento de la temperatura global no
deberá exceder los 2 grados centígrados".
Según Le Monde, este punto es un avance mayor que abre la puerta a la reducción
de emisiones de CO2 por parte de los países del Sur y es un drástico esfuerzo.
El proyecto de acuerdo insiste sobre los compromisos para los países ricos, del
Anexo I., y partes del Protocolo de Kioto. "Ellos deben tener en cuenta los
objetivos para el 'Segundo período de compromiso' de este protocolo, cuyo
término podría ser el 2017 o el 2020", según el draft chino.
Para los países del Anexo I que no son parte del Protocolo de Kioto -es decir
Estados Unidos- "los compromisos de reducción de emisiones deben ser comparables
a los objetivos" de los otros. Esta alambicada formulación reconoce
implícitamente que los Estados Unidos no deben tomar como fecha de referencia
1990 (que es la que fue adoptada por Japón y la Unión Europea). Pero implica que
EE.UU. debe reducir sus emisiones "por medidas domésticas". Es decir: son
esperadas reducciones absolutas, sin recurrir al mercado de carbonos.
El documento menciona que las acciones de los países en desarrollo no serán
controladas por una instancia internacional. El análisis y la supervisión de las
acciones se harán según "las líneas directrices" elaboradas por la comunidad
internacional. Un marco institucional específico será establecido para la
adaptación de Estados insulares, de los Estados más pobres y de los países
africanos.
El fondo global de clima sería creado bajo el régimen de Convención de la ONU,
que excluye de facto el recurso del Banco Mundial, que era la posición deseada
por EE.UU. El texto precisa que los Fondos para el Medio Ambiente Mundial, una
estructura ya existente y autónoma, será "la entidad operacional del Fondo
Global". Según Kempf, "el proyecto de acuerdo es hábil. Mezcla a la vez lo que
no es negociable y los compromisos manifiestos. Es un proyecto de discusión más
que un proyecto de combate". El debate recién se inicia.