Rusia se sumará a cualquier consenso internacional sobre nuevas
sanciones contra Irán, indicó el martes una fuente diplomática rusa después de
que Teherán declarase que ampliará su actividad nuclear en desafío a una
reprimenda de Naciones Unidas.
IAR
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Reuters
Se trata de una pequeña advertencia de que la paciencia rusa se acaba ante la
negativa de Irán a calmar el temor internacional de que pretende desarrollar
armas atómicas en secreto, e insinúa que el país asiático ya no puede seguir
contando con que Rusia frene las medidas internacionales contra él.
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, expresó su desafío el martes al
afirmar que las sanciones no tendrán efecto y que no hacen falta más
conversaciones con Occidente sobre la disputa nuclear. En declaraciones a la
televisión estatal, criticó también la posición de Rusia.
Los miembros de la agencia nuclear de Naciones Unidas aprobaron el pasado
viernes una resolución que censura a Irán por construir en secreto una segunda
planta de enriquecimiento de uranio cerca de la ciudad sagrada de Qom, además de
la que ya mantiene en Natanz bajo supervisión de la Agencia Internacional de la
Energía Nuclear (IAEA, en sus siglas en inglés). La resolución pedía el cese de
las obras.
Teherán respondió el domingo que construirá otros 10 centros de
enriquecimiento de uranio, una promesa que según dijo el martes Ahmadineyad, "no
es un farol".
El anuncio de Irán responde a la aprobación por 25 votos frente a 3 en la
junta que gobierna la IAEA, formada por 35 naciones, y que salió adelante con el
inusual apoyo de Rusia y China.
"Si hay un consenso sobre sanciones a Irán, no nos mantendremos al margen",
dijo la fuente diplomática rusa, que solicitó anonimato debido a lo sensible del
tema.
Al referirse a "consenso", Rusia podría estar guardándose una vía de escape
ya que China ha sido la más reacia a tomar medidas punitivas contra Irán por
parte de las seis principales potencias del mundo.
La fuente rusa dejó claro que Moscú no iría tan lejos como para aceptar
sanciones más duras como piden Estados Unidos y las potencias europeas, que
quieren tomar medidas a principios del próximo año si Irán no cumple las
exigencias de control nuclear y transparencia de la IAEA.
"Estaremos pensando en sanciones, pero éste no es un asunto de las próximas
horas o semanas", indicó.
Rusia no quiere complicar la situación con amenazas contra Irán, añadió.
"Preferiríamos tener a Irán cooperando de forma más abierta y constante con
la IAEA y mostrando pasos claros de calmar las preocupaciones - que están
ganando base - que aplicando sanciones contra Irán", afirmó la fuente.
Respuesta de Ahmadineyad
En sus declaraciones por televisión, Ahmadineyad restó importancia a la
amenaza de sanciones y advirtió a cualquier "agresor" que ataque a Irán.
"Las sanciones no tendrán efecto. Los agresores se arrepentirán de sus
acciones tan pronto como pongan el dedo en el gatillo", dijo.
Israel ha insinuado la posibilidad de atacar instalaciones iraníes si
considera que la diplomacia está en una vía muerta.
Por su parte, Ahmadineyad aseguró que los intentos occidentales de aislar a
Irán son en vano, y criticó a Rusia.
"Rusia cometió un error al respaldar la resolución anti Irán y creemos que su
análisis en esta cuestión fue incorrecto", dijo.
EEUU y sus aliados temen que Irán utilice el programa nuclear que asegura
dedicado a la energía civil para fabricar bombas atómicas, y no electricidad.
Teherán dice que no tiene esa intención.
"La situación que rodea ahora a la agencia es complicada. Tenemos muchos
retos difíciles", dijo el nuevo director de la IAEA, Yukiya Amano, en su primer
día en el cargo tras suceder a Mohamed ElBaradei. Amano declinó entrar en
detalles.
Diplomáticos y analistas occidentales creen que el nuevo plan de centros de
enriquecimiento podría ser un farol, posiblemente una maniobra de negociación, y
que llevaría años si no décadas ejecutarlo, pero los analistas señalan que sigue
habiendo un riesgo de que Irán emplee una serie de centros teóricamente de uso
civil para encubrir uno o dos puntos ocultos de enriquecer uranio apto para
cabezas nucleares.