l jefe del Estado Mayor ruso, Nikolai Makarov, afirmó
el lunes que los planes para
instalar misiles Iskander con capacidad nuclear en el enclave ruso de
Kaliningrado, entre Polonia y Lituania, no han sido descartados a pesar del
anunció de Estados Unidos de anular el despliegue del escudo antimisiles en
Europa Central.
Al ser preguntado por las informaciones sobre la decisión de no desplegar
misiles en Kaliningrado, Makarov afirmó que "no se ha tomado tal decisión". "Es
una decisión política. La debe tomar el presidente", afirmó el general.
Los norteamericanos "no han renunciado a su escudo antimisiles, lo han
reemplazado por un componente basado en el despliegue marítimo", indicó Makarov
en declaraciones a los medios de comunicación durante un vuelo entre Moscú y
Zúrich.
Makarov también señaló que Moscú se opondrá a cualquier nuevo sistema de
defensa antimisiles (DAM) que no sea conjunta con Rusia.
El presidente de EEUU, Barack Obama, anunció la semana pasada su decisión de
renunciar al despliegue de escudo antimisiles en Polonia y República Checa. Por
su parte, el secretario de Defensa, Robert Gates, precisó que EEUU no desiste de
su planes de instalar el sistema DAM en Europa y planea colocar antimisiles en
sus buques de guerra en las partes sur y norte de Europa.
Medvédev declaró en noviembre de 2008 que Rusia instalará cohetes Iskander en
la provincia de Kaliningrado, exclave ruso sobre el Báltico limítrofe de
Polonia, para contrarrestar elementos de defensa antimisiles de EEUU en Europa
del Este.
"Los cohetes Iskander serán desplegados en la provincia de Kaliningrado para
contrarrestar, en caso de necesidad, el escudo de defensa antimisiles en
Europa", dijo Medvédev en el mensaje anual dirigido a la Asamblea Federal
(Parlamento de Rusia) y calificó de "obligada" esa medida.
El Iskander es un misil de alta precisión con autonomía de 50 a 500 km. Su
presencia en Kaliningrado permitiría neutralizar objetivos en Polonia, Ucrania,
Lituania y Letonia.