"Sería una completa estupidez decir que ahora los negocios y los mercados
funcionan con normalidad. Funcionan porque en la esfera pública se han adoptado
decisiones extraordinarias", afirma Trichet, quien apunta que "deberíamos
reconocer que vivíamos en un universo financiero muy inestable".
IAR
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Reuters/ Europa Press
Todavía no es el
momento de decir que la crisis financiera ha terminado, según el presidente
del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet.
Trichet agregó que los europeos pueden tener confianza en el trabajo del
BCE para lograr la estabilidad de precios.
"Vamos a proporcionar una estabilidad de precios", dijo Trichet en una
entrevista con la cadena holandesa RTL Z.
Trichet indicó también que la regulación en materia de primas para
banqueros debe respetar las consideraciones locales y tener en cuenta la
economía global y el sistema bancario.
La vigilancia de los bancos, las aseguradoras y los mercados debe
mejorarse, en opinión del presidente del BCE, "y estamos trabajando
activamente en ese sentido".
Con respecto a
Lehman Brothers, el banco que se declaró en bancarrota hace un año,
Trichet, afirma
que si la caída de Lehman Brothers no hubiera actuado como desencadenante de la
crisis financiera global, habría sido cualquier otra entidad, como AIG, que
logró pactar su rescate por parte del Gobierno de Estados Unidos casi en
paralelo a la quiebra del banco de inversión hace ahora un año.
"Lehman fue el desencadenante, pero podría haber sido otro. Lehman podría
haber sido salvado, pero entonces AIG no lo hubiera sido y entonces estaríamos
igual", opina el máximo responsable de política monetaria de la eurozona en una
entrevista concedida a la cadena estadounidense CNBC recogida por Europa Press.
La caída de Lehman Brothers, uno de los principales representantes de la
banca de inversión en Wall Street, hace ahora un año ha sido considerada como el
punto de inflexión de la crisis financiera desatada un año antes que llegó a
amenazar al conjunto del sistema financiero internacional, forzando una oleada
de intervenciones públicas en auxilio de diferentes entidades en todo el mundo,
así como un drástico alivio de las políticas monetarias de los bancos centrales
y diversas medidas de estímulo.
"Incluso si Lehman y AIG hubieran sido salvadas entonces habría sido otra
nueva entidad la que hubiese tenido problemas", afirma Trichet, quien recuerda
que en marzo de 2008 el Tesoro de EEUU y la Reserva Federal ya tuvieron que
rescatar a Bear Stearns.
De este modo, el banquero francés señala que, desde el otoño de 2008 los
mercados globales pasaron de puntillas por el borde del colapso, aunque el
riesgo aún existe por lo que es necesario acometer reformas regulatorias para
que no se repita la misma historia.
"Sería una completa estupidez decir que ahora los negocios y los mercados
funcionan con normalidad. Funcionan porque en la esfera pública se han adoptado
decisiones extraordinarias", afirma Trichet, quien apunta que "deberíamos
reconocer que vivíamos en un universo financiero muy inestable".