El jefe del Gobierno español,
José Luis Rodríguez Zapatero, y el primer ministro italiano,
Silvio Berlusconi, presiden en la isla de La Maddalena (Italia) la XVI
Cumbre bilateral, una cita marcada por la crisis, la próxima reunión del G-20 y
la presidencia española de turno de la UE.
IAR
Noticias
/
EFE
Según fuentes diplomáticas, Zapatero quiere concertar
con Berlusconi la posición que la UE llevará a la próxima cumbre del G-20, que
se celebrará en Pittsburgh (EEUU) a finales de mes, y analizar los retos a los
que se enfrenta la UE, cuya presidencia asumirá España en el primer semestre de
2010.
Estos retos incluyen las dudas que persisten sobre la ratificación del
Tratado de Lisboa por parte de Irlanda y la República Checa y los nuevos cargos
institucionales que habrá que elegir si el texto entra el vigor este año, como
el presidente estable de la UE y el Alto Representante para la Política Exterior
y la Seguridad.
Otro de los asuntos en la agenda de la Cumbre será la inmigración
y la voluntad común de impulsar una política europea, a pesar del diferente
tratamiento que han dado a este fenómeno los dos países.
El pasado 8 de agosto entró en vigor en Italia la ley que considera un delito
la
inmigración ilegal y que autoriza las rondas callejeras de ciudadanos
voluntarios.
Desde el Gobierno se elude pronunciarse sobre las últimas iniciativas de
Berlusconi en esta materia y se apuesta por encontrar los puntos de consenso en
el seno de la UE.