l presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, que llegó
el domingo a Brasil para
una visita relámpago, defendió la ampliación del Grupo de los Ocho (G-8) con la
inclusión de este país y otros cinco emergentes para formar el G-14, en una
entrevista que publicó un diario brasileño.
Para Sarkozy, "el G-8 ya no es suficiente" para
enfrentar los grandes desafíos mundiales y por eso los líderes de ese grupo se
sienten "obligados a ampliarlo a los grandes países emergentes", según la
entrevista que publicó el domingo el diario O Globo.
El mandatario reconoció que aunque también existe el G-20, que agrupa a las
mayores economías del planeta, entre ricas y emergentes, y que ha respondido de
manera eficaz a la crisis mundial, existen otros retos que requieren de un grupo
diferente, que, en su opinión, sería el G-14, algo que ha tratado con su
homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
"Para todas las otras cuestiones globales, el presidente Lula y yo
solicitamos que el G-8 se transforme en el G-14, extendiéndose a los seis
grandes países emergentes que son Brasil, es claro, pero también a China, India,
México, Sudáfrica y Egipto", expresó el líder galo en la entrevista, vía correo
electrónico, con el diario brasileño.
Otros países emergentes como Argentina, Arabia Saudí y Turquía, que forman
parte del G-20, no entrarían en el G-14 propuesto por el presidente francés.
Para este, la necesidad de convertir al G-8 (Estados Unidos, Alemania, Japón,
Canadá, Francia, Reino Unido, Italia y Rusia) en el G-14 surge también porque no
se pueden abordar los problemas del mundo si los líderes están divididos entre
los del norte y los del sur del planeta.
"Espero que la presidencia canadiense (del G-8) organice este año la mayor
parte de la próxima cumbre en formato G-14", apuntó Sarkozy, quien dijo que
espera que ese cambio se concluya bajo la presidencia de Francia en el 2011.
En cuanto a las relaciones de Francia con Brasil, que se propone estrechar
aún más durante la visita que comenzará esta noche a Brasilia y terminará
mañana, señaló que él y Lula decidieron darle "una nueva dimensión y, sobre
todo, un contenido más concreto".
Sarkozy llegó por la noche a Brasilia donde cenó con Lula y
el lunes
participará en las celebraciones del Día de la Independencia brasileña, tras lo
cual se reunirá nuevamente con su anfitrión y juntos asistirán a la firma de
acuerdos bilaterales en las áreas de defensa, cooperación policial, inmigración,
transportes, agricultura y tecnología, entre
otras.
El principal de los acuerdos que serán suscritos se refiere a la construcción
conjunta de un submarino de propulsión nuclear y otros cuatro convencionales del
modelo francés Scorpene, así como del astillero donde se fabricarán los navíos y
de una base naval de apoyo.
El convenio también incluye 50 helicópteros de transporte galos EC-725 para
las Fuerzas Armadas brasileñas, que serán suministrados entre el 2010 y el 2016
por un consorcio formado por la brasileña Helibras y por la europea Eurocopter,
filial del grupo EADS.
Sobre esos contratos, Sarkozy dijo en la entrevista que "no se trata de una
relación de proveedor a cliente sino de una asociación" que llamó de "sin
precedentes" porque incluyen transferencia de tecnología y producción conjunta
entre dos países que comparten "los mismos valores y las mismas metas
internacionales".