Entretanto, los rebeldes chechenos hicieron un llamamiento
el martes a asesinar
al importante dirigente separatista Ajmed Zakayev, al que acusan de haber
abandonado el Islam reconociendo la legitimidad del gobierno regional respaldado
por el Kremlin. Zakayev, que vive en Londres, representa el ala moderada de los
separatistas.
En un mensaje colgado en la web pro rebelde 'www.kavkazcenter.com' y
recogido por Reuters, los rebeldes acusan a Zakayev de haber reconocido la
autoridad del presidente checheno, Ramzan Kadirov. "Las declaraciones públicas
demuestran que él (Zakayev) ha abandonado el Islam", reza el texto colgado en la
web, añadiendo que Doku Umarov, el líder separatista checheno más buscado, está
detrás de esta orden.
"El tribunal ha sentenciado que el asesinato de este apóstada es una
obligación para los musulmanes", prosigue el artículo, que no especifica qué
tribunal ha emitido la sentencia.
Zakayev, de 50 años, se enfrentó a Rusia como comandante rebelde en dos
guerras entre 1994 y 2000. Después de que Rusia recuperó el control de la
provincia, huyó a Europa y actuó como enviado oficial de los rebeldes hasta
2007. Rusia ha intentado extraditar a Zakayev por trece presuntos delitos
incluido secuestro y asesinato, pero un tribunal británico rechazó la solicitud
en 2003, desencadenando una disputa diplomática.
Kadirov afirmó el mes pasado que daría la bienvenida al regreso de Zakayev
y posiblemente le ofrecería un puesto en el Ministerio de Cultura regional, pero
no hay indicios de que Rusia esté dispuesta a abandonar los cargos contra él.