a institución estima que el 7% de los US$2.467 millones en deudas de
consumidores de la región no podrá ser recuperado.
El Reino Unido sería el país más afectado por esta oleada de impagos debido a
que es el mayor prestamista a través de tarjetas de crédito en el continente.
De acuerdo con el diario británico Financial Times, la organización que ayuda
a los morosos a pagar sus deudas, National Debtline, registró un aumento de
llamadas de consumidores preocupados por sus deudas.
En total recibió 41.000 llamadas en mayo, más del doble de las hechas en el
mismo mes el año anterior.
Varios analistas consultados por el Financial Times estiman que el aumento
del índice de desempleo en el reino Unido puede acelerar el ritmo de los
impagos, lo que haría que se incrementen las quiebras particulares, que en el
primer trimestre de 2009 llegó a 29.774.
Mientras que en Estados Unidos el FMI pronostica que el 14% de la deuda total
de US$1.914 millones irá a pérdidas. Una morosidad que en los últimos meses ha
ido al alza producto del aumento del desempleo y el mayor retroceso de la
economía desde la Depresión de los años '30.
Bancos estadounidenses como el Citigroup, Bank of America o JP Morgan, al
igual que compañías de tarjeta de crédito como American Express, han tenido
pérdidas de miles de millones de dólares y advierten que la tendencia es al
alza.
El corresponsal de BBC Mundo en Washington, Carlos Chirinos, explicó que los
hispanos son parte importante del problema de endeudamiento excesivo. El 77% de
los titulares latinoamericanos de tarjeta tiene deudas pendiente, muy por encima
del 45% del promedio de morosos en ese país.
Para evitar que los bancos aumenten los intereses o las cuotas de comisión,
el gobierno del presidente estadounidense Barack Obama, presentó ante el
congreso un anteproyecto de ley que regule las tarjetas de crédito.
El proyecto de ley impediría a las empresas elevar las tasas de interés sobre
los saldos existentes, a menos que el titular de la tarjeta tenga un retraso en
sus pagos de 60 días.
Analistas consideran que la crisis del dinero plástico no afectará a América
Latina, que en los últimos años ha registrado un boom crediticio.
"No se nota un deterioro (en el consumo a crédito) a pesar de que sí hay un
aumento de la morosidad producto de la crisis económica mundial", le dijo a BBC
Mundo Norberto Giudice, secretario ejecutivo de la Fundación Iberoamericana de
Asociaciones Financieras.
Giudice asegura que la crisis de
tarjetas de crédito que afecta a Estados Unidos y Europa no traerá consecuencias
directas a la región.