so es lo que indica una encuesta publicada
el martes por el
diario The Independent, según la cual un 52 por ciento de los ciudadanos del
Reino Unido aboga por la retirada sin dilaciones de ese país frente a un 43 por
ciento que es de la opinión contraria.
Un 58 por ciento cree que los talibanes no podrán ser derrotados militarmente
frente a un 38 por ciento que considera que se puede ganar la guerra contra los
insurrectos.
Un 75 por ciento de los encuestados opina que las tropas británicas en el
país asiático no cuentan con el equipamiento necesario para operar en
condiciones mínimamente seguras.
Pese a ello, una mayoría del 60 por ciento no es partidaria de enviar más
tropas y recursos a la zona de conflicto y sólo un 35 por ciento favorecería
tales refuerzos.
Ese sondeo de opinión contrasta con el optimismo del primer ministro, Gordon
Brown, quien aseguró el lunes que la primera fase de la operación "Garra de
Pantera" ha sido un éxito ya que ha conseguido desalojar a los talibanes de una
amplia zona de la provincia de Helmand ante las elecciones afganas del próximo
mes.
"Hemos rechazado a los talibanes y también hemos comenzado a romper la cadena
del terror que liga a las montañas de Afganistán y
Pakistán con las calles de Gran Bretaña", dijo el líder laborista en alusión
a la supuesta responsabilidad de los talibanes en la actividad terrorista contra
Occidente.
Desde la invasión de Afganistán a finales de 2001, como respuesta a los
atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, un total de 191 soldados
británicos han perdido la vida en ese país.
El comandante estadounidense de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, el
general Stanley McChrystal, debe presentar esta misma semana su plan
estratégico, que exigirá, según adelanta la prensa, la retención por las tropas
aliadas del territorio conquistado a los talibanes.
En el pasado, las tropas occidentales se han visto obligadas a abandonar
posiciones ya conquistadas por falta de efectivos para conservarlas.
Esa nueva estrategia significa que habrá que asignar mayores refuerzos a las
áreas capturadas para impedir que vuelvan a caer en manos de los talibanes.
El Gobierno británico quiere por otro lado que el Gobierno afgano lance un
programa de "reintegración y reconciliación" destinado a recuperar a los
talibanes moderados y separarlos del sector más intransigente.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, lanzó ayer un
mensaje en ese sentido en la sede de la OTAN en Bruselas.