(IAR
Noticias)
06-Junio-09
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Mario Soares |
Los precios internacionales de las
viviendas se hunden, el desempleo en 16 países que usan el euro como
moneda se incrementó en abril a su nivel más alto en 10 años, y el
producto interno bruto de la eurozona caerá 1,9 por ciento en 2009.
Mario de Queiroz
y Miren Gutiérrez (*)
entrevistan
a Mario Soares,
ex presidente portugués - IPS
¿Q ué está haciendo Europa sobre esto? Los votantes
entre los 500 millones de habitantes de los 27 países de la Unión
Europea (UE) acudirán a las urnas entre este jueves y el domingo
para elegir a sus representantes en el Parlamento Europeo para los
próximos cinco años.
El nuevo órgano fijará el tono y el ritmo de las políticas del
bloque ante la crisis financiera y económica mundial.
El socialista Mario Soares piensa que estas elecciones son
cruciales, y que los socialistas europeos deberían ofrecer un
candidato para la Comisión Europea que pueda implementar un plan
anticrisis.
Soares fue el primer ministro de la Portugal democrática entre 1976
y 1978, y nuevamente entre 1983 y 1985, para luego ser presidente
entre 1986 y 1996. Incluso sus críticos admiten que su mayor logro
fue convencer a la opinión pública y negociar la entrada de su país
a la UE en 1986, cuando se miraba al bloque con recelo.
Soares escribió recientemente sobre la crisis financiera y la
posición de los socialistas de Europa. Respondió a IPS en línea con
algunos de sus análisis.
IPS: ¿Cuál ha sido la diferencia en la respuesta a la crisis
financiera entre Estados Unidos y Europa?
MARIO SOARES: La actual crisis global es la peor desde 1929, y será
prolongada. Pero algunas señales positivas están llegando ahora de
Estados Unidos, que está concentrando sus esfuerzos en la economía
real.
Barack Obama está diciendo que sólo superaremos esta crisis tomando
medidas que ciudadanos comunes puedan entender, porque esas medidas
atienden sus necesidades y aspiraciones, incluyendo cambios sociales
y ambientales, y también el castigo de aquellos que son culpables de
codicia.
En contraste, la UE, gobernada por actores del pasado –algunos de
los cuales son cercanos al ex presidente estadounidense George W.
Bush (2001-2009)— no han sido capaz de acordar un plan coordinado
para responder a esta crisis. Éste fue el resultado final de la
cumbre del Grupo de los 20 (países industrializados y emergentes) el
2 de abril. Parece que la mayoría de los líderes europeos sólo
quieren cambiar lo mínimo posible para mantener las cosas como
están.
IPS: La Organización de las Naciones Unidas (ONU) pronto
realizará una conferencia sobre la crisis. ¿Cuál debería ser la
posición europea?
MS: Europa debería presentar un frente unido. Siempre creí en la ONU
para la resolución de los graves problemas mundiales, pero sin
Europa el mundo difícilmente pueda emerger de la crisis global que
nos afecta. Sin una estrategia anticrisis concertada, ningún país
europeo por sí mismo puede ser capaz de superar el problema, ni
siquiera el más grande, Alemania, y la UE entrará en un periodo de
decadencia.
El Estados Unidos de Barack Obama ha entendido esto, aun a pesar de
que Washington no ha emergido de la crisis. En contraste, la UE está
dividida, sin un liderazgo firme y enérgico, y al carecer de un
sendero claro, está siendo marginada, con repercusiones negativas
para todos los países europeos.
IPS: ¿Cómo ve a los socialistas de Europa reaccionando frente a
la crisis?
MS: El Partido Socialista Europeo (PSE) ha comprendido la situación,
y en una declaración firmada por todos los 27 líderes europeos
(socialistas), se subrayaron siete prioridades para superar esta
crisis: elaborar planes más fuertes y coordinados para invertir,
restaurar los préstamos bancarios a compañías y personas,
salvaguardar los empleos y crear nuevos, pelear contra la pobreza y
apoyar los grupos de bajos recursos que están perdiendo sus ingresos
y sus casas.
También tenemos que eliminar el secretismo bancario y los paraísos
fiscales, donde altos gerentes y otras personas han estado ocultando
sus ganancias exorbitantes. También necesitamos tener transparencia
para evitar transacciones especulativas financieras y comerciales.
Ya que la crisis es global y multidimensional --no sólo financiera y
económica, pues también afecta la energía, el ambiente y la
seguridad alimentaria—necesitamos asegurar la solidaridad entre los
países, preparando el camino para un Nuevo Acuerdo Global y reformar
las instituciones financieras internacionales, que se han vuelto
obsoletas.
Estas simples ideas fueron presentadas en la Declaración del PSE.
Concuerdan con las propuestas hechas por la Confederación
Internacional de Sindicatos ante el G-20. Pero aun cuando los
líderes socialistas europeos han suscrito esta Declaración, pocos de
ellos han discutido las ideas con sus partidos o en las reuniones
internacionales a las que asisten.
IPS: ¿Por qué deberían los europeos preocuparse por eso?
MS: Las políticas tienen que cambiar, y los electores europeos deben
entender esto claramente. Sin embargo, los ciudadanos europeos son
en gran medida indiferentes a las elecciones en todos los 27 estados
miembros, porque no han visto propuestas convincentes para cambiar y
superar la crisis. En estas condiciones, ¿por qué deberían votar?
Desde mi punto de vista, sólo la izquierda está en condiciones de
superar esta crisis, y tiene propuestas concretas y sistemáticas.
Lamentablemente, éste no es el caso de los partidos derechistas,
particularmente los que han abandonado la democracia cristiana, y se
han convertido en populares, en línea con el (opositor) Partido
Republicano de Estados Unidos y con Bush en particular.
IPS: Entonces, si ésta es la situación, los socialistas pueden
presentar un fuerte caso en las elecciones…
MS: El Partido Popular Europeo ha nombrado a José Manuel Durao
Barroso como candidato a presidente de la Comisión Europea. Barroso
fue el anfitrión de la cumbre de las Azores, donde se dio luz verde
para la invasión a Iraq.
Sin embargo, tres líderes y jefes de gobierno –el español José Luis
Rodríguez Zapatero, el británico Gordon Brown y el portugués José
Sócrates—anunciaron que sus respectivos países estaban dispuestos a
votar con el Partido Popular Europeo para elegir a Barroso.
Pregunto: ¿cómo es eso posible? ¿Por las razones políticas
nacionales? ¿por los acuerdos personales y políticos? ¿Esto
significa que las razones ideológicas no cuentan? Ésta es una
situación que supone una suerte de suicido político para el PSE, y
que probablemente afectará el resultado en las elecciones europeas.
Como socialista, ex miembro del Parlamento Europeo y presidente
honorario de la Internacional Socialista, pienso que yo debería
protestar y enviar un llamado a despertar. Esto es sobre el futuro
de Europa, sobre una nueva y efectiva cooperación con el Estados
Unidos de Barack Obama, y sobre derrotar una crisis que está
golpeando a miles de millones de seres humanos.
Deberíamos tener el coraje de ser coherentes y socialistas
internacionalistas. No deberíamos dejar que muera la esperanza en el
socialismo democrático, negándonos a presentar un candidato del PSE.
Esos candidatos existen.
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(*) Miren Gutiérrez es editora en jefe de IPS.
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