sta cifra dista del desplome del 11% sufrido por Eslovaquia durante el mismo
periodo, pero fue con mucho el peor dato entre los principales países de la
eurozona. Si la economía alemana sigue cayendo a este ritmo, habrá perdido una
quinta parte de su tamaño a finales de año, consumiendo por completo todo el
crecimiento acumulado en la última década y la mitad de lo logrado desde la
unificación.
Esto tiene implicaciones importantes para los ingresos del gobierno, que se
reducirán a medida que la recesión haga mella. Incluso los más optimistas de
Berlín prevén un déficit presupuestario de más del 4,2% del producto interior
bruto para el próximo año; con un valor de 90.000 millones de euros, será el
mayor sufrido por Alemania en términos absolutos desde la Segunda Guerra
Mundial.
Las nuevas subidas de impuestos y los recortes de gastos necesarios para
situar nuevamente el déficit presupuestario dentro del límite del 3% que dicta
el pacto de estabilidad de la eurozona sólo conseguirán ralentizar aún más el
crecimiento. Todos los países de la zona euro, pero en especial aquellos con
déficits proporcionalmente mayores, como Italia y España, afrontan retos
similares. Ante esta situación, la calidad crediticia de las naciones europeas
sólo puede empeorar.
Sin embargo, paradójicamente, los márgenes de la deuda gubernamental de otros
países europeos sobre los bonos alemanes a diez años se han reducido de forma
espectacular en los últimos tres meses. Esto se debe en parte al repunte del
mercado, que no sólo ha hecho que aumente el valor de la renta variable sino
también los precios de los títulos soberanos europeos, sobre los que algunas
fuentes habían especulado con que podrían incluso cometer impago.
La rentabilidad sobre los bonos del gobierno irlandés a 10 años, por ejemplo,
ha caído 32 puntos básicos, mientras que en el caso de los títulos españoles, la
cifra asciende a 11 puntos básicos. Sin embargo, gran parte del ajuste de los
márgenes se debe a que la rentabilidad del bono alemán a 10 años ha aumentado
unos 25 puntos básicos durante el mismo periodo. El rendimiento de los bonos
alemanes es especialmente bajo. Si la recesión resulta estar más arraigada de lo
que se espera en la actualidad, la situación de Alemania parece cada vez peor.