l jefe de la división antiterrorista de Scotland Yard, el asistente del
comisario Bob Quick, presentó hoy su dimisión después de que la Policía se
viera obligada ayer a acelerar una operación antiterrorista --en la que fueron
detenidas 12 personas-- como resultado de un descuido del propio Quick.El
jefe antiterrorista, a su llegada a la residencia oficial del primer ministro
británico, Gordon Brown, dejó a la vista de los medios de comunicación un
documento calificado de "secreto" en el que se informaba de la inminencia de
la operación.
Quick, quien presentó sus excusas tras conocer el error, decidió dimitir
hoy de su cargo. "Esta mañana, con gran desgana y tristeza, acepté la dimisión
de Bob Quick como jefe de la unidad antiterrorista", declaró a la BBC Radio el
alcalde de Londres y jefe del organismo encargado de supervisar las
actuaciones de la Policía de la capital, Boris Johnson.
Por su parte, el portavoz para Asuntos Internos del opositor Partido
Conservador, Chris Grayling, declaró a la BBC TV que la posición de Quick era
particularmente inestable. "Pudo haber hecho fracasar una importante operación
antiterrorista, pero por fortuna no lo hizo, aún se pudieron efectuar las
detenciones", afirmó.
La acción policial, dirigida por la Unidad Antiterrorista del Noroeste en
colaboración con otras fuerzas de seguridad, hubo de ser acelerada debido a
este error, si bien permitió la detención de supuestos miembros de Al Qaeda,
todos de origen paquistaní, que fueron capturados tras un prolongada
vigilancia que implicó tanto a los servicios secretos del MI5 como al propio
dispositivo antiterrorista.
Quick acudió hoy al número 10 de Downing Street para mantener una reunión
con Brown y la ministra de Interior, Jacqui Smith, relacionada con nuevas
estrategias de seguridad, cuando fue captado por las cámaras con documentos
confidenciales bajo el brazo que revelaban cómo los presuntos sospechosos iban
a ser arrestados, en qué ciudades y qué integrantes de la policía de Greater
Manchester acometerían una serie de redadas en cadena en diversos domicilios a
los que acudirían armados.
Estos datos, que quedaron a la vista de los fotógrafos, al igual que el
código secreto de la operación, iban supuestamente a ser trasladados a Brown y
a Smith como acciones inminentes, a pesar de que el objetivo de la reunión era
la reforma policial y de que la asistencia de Quick era en calidad de miembro
de la Asociación de Jefes de Policia (ACPO, en sus siglas en inglés).