l inicio de la jornada sufrió un retraso debido a que el primer ministro de
Italia, Silvio Berlusconi, recibió una llamada en su teléfono celular y dejó
esperando varios minutos a Angela Merkel, la canciller alemana
Merkel debía recibirlo antes de que los jefes de Estado y de gobierno
cruzaran el "Puente de Europa" que une a la ciudad francesa de Estrasburgo con
la alemana de Kehl.
La víspera, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió un mejor
manejo de los recursos de la organización en territorio afgano, alegando que
la organización extremista al-Qaeda es una amenaza mayor para Europa que para
su país.
Obama desea que las naciones europeas aporten más tropas y más fondos para
luchar contra la red de Osama bin Laden pero hasta ahora no ha obtenido la
respuesta que busca.
Mientras tanto, los líderes de la OTAN -que cumple su 60º aniversario- no
han podido ponerse de acuerdo sobre quién será el próximo secretario general,
el cargo civil de mayor jerarquía dentro de esa entidad.
La mayoría de los aliados apoyan con determinación al primer ministro de
Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen. Sin embargo, un país miembro, Turquía, se ha
mostrado renuente a respaldarlo.
Ankara tiene entre sus reparos el hecho de que un canal de televisión que
se solidariza con los kurdos transmite desde suelo danés.
Pero no es el único reparo. Rasmussen no es percibido en algunos sectores
como una figura que comprenda las inquietudes de los países islámicos.
En 2006 despertó la ira de varios musulmanes, después de que se declarara a
favor de la libertad de expresión durante el escándalo que se desató por la
publicación de caricaturas del profeta Mahoma en un periódico danés.
Como explica el enviado especial de la BBC, Jonathan Marcus, las
discrepancias en torno a quien asumirá la secretaria general es un inicio un
tanto vergonzoso del encuentro. Sin embargo, los líderes parecen empeñados
impedir que las diferencias eclipsen el objetivo de posicionar a la OTAN en el
siglo XXI.
La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que los mandatarios debieron
haber nombrado a Rasmussen en la cena de gala con que se le dio inicio a la
cumbre.
"Ya sea que lleguemos a un consenso o no, las discusiones continuarán",
dijo un vocero de la OTAN.
En otros temas, como la mejora de los lazos con Rusia y la renovación de la
perspectiva estratégica de la organización, se han visto avances.
Hay expectativas de que se produzca, el próximo mes, una reunión
ministerial entre la OTAN y Rusia. Sin embargo, la prioridad de la reunión es
todavía la revitalización de la relación trasatlántica.