(IAR
Noticias)
19-Marzo-09
|

|
|
Trabajadores de la planta de Sony en Pontonx-sur-l’Adour durante el bloqueo
de las instalaciones. (Foto Reuters) |
Dos millones de personas en la calle contra la crisis social en Francia. Esta
es la cifra esperada por los sindicalistas, en la movilización y huelga
general que paralizará hoy al
país.
Por María Laura Avignolo -
corresponsal en París, Clarín
O cho sindicatos unidos inéditamente más doce partidos políticos y movimientos
sociales se movilizarán y tratarán de eclipsar la protesta del pasado 29 de
enero, donde al menos un millón de personas participaron en las
manifestaciones en todo el país. La huelga, en realidad, ya comenzó anoche en
trenes, autobuses y subterráneos en toda
Francia.
Tres de cada cuatro franceses apoyan la medida de fuerza, en una común
angustia ante el desempleo, los licenciamientos intempestivos, los sucesivos
planes sociales para cerrar empresas o reducir personal ante la creciente
falta de demanda y la crisis económica y financiera global, que ha tocado a
Francia con menos fuerza que a Gran Bretaña o España. Entre ellos se
encuentran el 42 por ciento de los que votaron a Nicolas Sarkozy en la
elección presidencial. Un apoyo a una huelga nunca visto en los últimos 12
años.
"Como los mecanismos no han cambiado, nosotros no saldremos de la crisis de
esta manera. Al contrario, se va a agravar si no conseguimos un equilibrio de
fuerzas y ese es el objetivo de esta marcha del 19 de marzo: conseguir un
cambio de tendencias" declaró
Maryse Dumas, número 2 de la CGT, a France Info.
Según Dumas, "el Estado gasta sin contar plata, que da a los bancos, a las
empresas y no hay ninguna contrapartida en materia de empleo". El gobierno ha
prevenido que no habrá otra cumbre social, ni un
nuevo plan de relanzamiento ni
ayudas suplementarias después de esta huelga.
Todos los asalariados del sector privado y estatal sindicalizados exigen la
supresión del límite fiscal del 50% que beneficia a los más ricos y la
necesidad de imponer desde el Estado a las empresas un límite a sus planes
sociales de despido. Esta vez el gobierno necesita a los sindicatos para
evitar los desbordamientos, como cuando los obreros secuestraron al CEO de
Sony en el salón del directorio para que escuche sus reclamos. Un diálogo
social básico se ha vuelto indispensable para el gobierno en estos días
crispados. Pero hasta ahora no encuentra en el MEDEF -que reúne a los
capitanes de la industria- un interlocutor que se deje influenciar al diseñar
sus planes de despido.
Hoy se esperan al menos 213 marchas en todo el país.
|