La presidenta Gloria Macapagal Arroyo proclamó el estado de emergencia
indefinido en las provincias de Maguindanao y Sultan y en la ciudad de Cotabato
City "para prevenir nuevos ataques" tras la mayor matanza de periodistas
ocurrida en un sólo día.
IAR
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Reuters-EP
El Gobierno filipino declaró este martes el estado de emergencia en dos
provincias del sur del país y anunció el envío de hasta 300 efectivos extra a la
zona, donde hombres armados asesinaron el lunes al menos a 24 personas en uno de
los peores episodios de violencia política ocurridos en el país.
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo proclamó el estado de emergencia
indefinido en las provincias de Maguindanao y Sultan y en la ciudad de Cotabato
City "para prevenir nuevos ataques" tras la mayor matanza de periodistas
ocurrida en un sólo día.
Cerca de cien hombres armados secuestraron a unas 40 personas, en su mayoría
periodistas, mientras acudían a la oficina regional de la Comisión Electoral a
presentar la candidatura a gobernador de Esmael Mangudadatu, cuya mujer fue
asesinada junto a otros miembros de la misma familia en la masacre ocurrida en
región musulmana de la isla de Mindanao.
El Ejército descubrió los cuerpos de 24 personas, la mayoría de los cuáles
estaban decapitados, en una remota área montañosa a falta de medio año para que
se celebren las elecciones generales. La semana pasada dio comienzo el proceso
electoral al que se han presentado cerca de 17.800 candidaturas al Gobierno
nacional y local.
Los comicios electorales en Filipinas suelen estar marcados por la violencia,
especialmente en la región del sur, donde las fuerzas de seguridad enfrentan la
insurgencia de los rebeldes comunistas, los radicales islamistas y otros grupos
rebeldes.
Destitución de policía
Así las cosas, el secretario de Interior indonesio, Ronaldo Puno, anunció la
destitución de un jefe de Policía provincial y advirtió de que las autoridades
efectuarán nuevas detenciones a raíz de lo ocurrido.
"No hay vacas sagradas", dijo Puno en declaraciones a la televisión. "Se va a
tratar de una investigación directa de los crímenes cometidos. Tenemos alguna
información sobre nombres específicos, no sólo los que ordenaron la masacre sino
también los que la cometieron". Al respecto, los Mangudadatu apuntan a un clan
rival que lidera el actual gobernador Andal Ampatuan como responsable de los
asesinatos.