Estados Unidos está preparado para "mantener un diálogo
bilateral con Corea del Norte" para convencer a Pyongyang de que vuelva a las
negociaciones a seis bandas sobre su programa nuclear.
IAR
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BBC
Así lo confirmó el viernes el portavoz del Departamento de Estado, Philip
Crowley, quien señaló que no se ha tomado ninguna decisión sobre cuándo esas
conversaciones deberían tener lugar.
Crowley insistió en que no se trata de un cambio de política hacia Corea del
Norte y que EE.UU. quiere que el diálogo se de "en el contexto de las
negociaciones a seis bandas".
"Es una discusión bilateral (...) diseñada para convencer a Corea del Norte
de que vuelva a la mesa de negociaciones y se tomen los pasos necesarios para
conseguir la desnuclearización del país", dijo Crowley desde Washington.
En los últimos días el enviado especial de EE.UU. para Corea del Norte,
Stephen Bosworth, se reunió con funcionarios de Corea del Sur, China y Japón
para discutir sobre este asunto.
Según señala el corresponsal de la BBC en Washington, Imtiaz Tyab, el
gobierno estadounidense cree que las conversaciones multilaterales son las que
puede persuadir a Corea del Norte para que renuncie a sus ambiciones nucleares,
ya que China tiene más influencia sobre Pyongyang que EE.UU.
Nuevos aires
En septiembre de 2005 Pyongyang accedió a abandonar su programa nuclear a
cambio de ayuda financiera y humanitaria, en un acuerdo en el que participaron,
además de las dos Coreas, China, Japón, Rusia y Estados Unidos.
Pero desde entonces las conversaciones se han visto interrumpidas en diversas
ocasiones, primero por la incapacidad de verificar el cierre del reactor nuclear
de Yongbyon y, más recientemente, por la realización por parte de Corea del
Norte de diversas pruebas nucleares y de lanzamiento de misiles.
En mayo las relaciones entre Pyongyang y la comunidad internacional llegaron
a un punto crítico, después de que el régimen norcoreano llevara a cabo una
segunda prueba nuclear y varios ensayos de lanzamiento de misiles balísticos.
A raíz de estas pruebas, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas decidió
aumentar las sanciones contra el país.
Sin embargo, en las últimas semanas se han venido produciendo una serie de
gestos de reconciliación.
En agosto, representantes de Corea del Norte asistieron en Seúl al funeral
del ex presidente surcoreano Kim Dae-jung y se reunieron con el actual
presidente surcoreano, Lee Myung-bak.
Unas semanas antes, el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton visitó la nación
asiática para negociar, con éxito, la liberación de dos periodistas
estadounidenses sentenciadas a prisión en aquel país.