l número de desplazados internos en Pakistán
contabilizados en las últimas semanas asciende ya a 1.500.000, una cifra que
aumenta sin parar porque diariamente llegan a los campos de refugiados unas
100.000 personas, según los datos del Alto Comisionado para los Refugiados de
Naciones Unidas (ACNUR).
Del 1.500.000 personas, 1,3 millones se encuentran alojadas en casas
particulares que los acogen y 131.000 en campos de refugiados.
En total en número de desplazado en el noroeste de Pakistán asciende a más de
dos millones, una situación similar a la provocada tras el genocidio en Ruanda
en 1994.
"Con casi el 80 por ciento de los desplazados registrados viviendo fuera de
los campos en casa de familiares o amigos, debemos apoyarlos inmediatamente",
alertó Brian Kelly, jefe del programa de emergencias de la Organización Mundial
de las Migraciones.
El Gobierno paquistaní dio por roto a principios de mes un acuerdo de paz con
los talibanes del valle de Swat (norte) -que aprovecharon la tregua para avanzar
a distritos vecinos- y ordenó al Ejército lanzar una operación en la división
regional de Malakand, donde se ubica Swat.
Esta operación ha provocado un éxodo masivo de los residentes de la región
noroccidental.
El principal problema es el incesante aumento de la temperatura, que ya se
sitúa en los 40 grados centígrados y que está previsto que suba en breve.
"Actualmente el calor es ya insoportable, con lo que estamos viendo como
obtener telas e incrementar el reparto de agua para contrarrestar la situación",
explicó en rueda de prensa Ron Redmon, portavoz del ACNUR, que acaba de volver
de un viaje a la zona.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó del riesgo de epidemias y de
enfermedades relacionadas con el consumo de agua, como la diarrea, y anunció que
están investigando un posible brote de sarampión.
Otro de los problemas es que, como la mayoría de las personas huyeron de los
combates y se marcharon de forma precipitada, no cuentan con documentación que
pruebe su identidad.
La portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA),
Elisabeth Byrs, explicó hoy que Naciones Unidas está preparando un llamamiento
para solicitar fondos de urgencia destinados a Pakistán, un esfuerzo que se
unirá a la solicitud que realizará Islamabad el próximo día 21 en una
conferencia de donantes.