odría decir que es una de las peores crisis de
desplazamiento", dijo Rashid Jalikov, director de la oficina humanitaria de la
ONU en Nueva York, que actualmente realiza una visita a Pakistán.
Jalikov pidió más fondos para ayudar a las personas desplazadas que llenan
los polvorientos campos de refugiados para escapar de los ataques del ejército
contra los insurgentes talibanes.
"Tenemos una cantidad masiva de gente que ha sido desplazada (...). Se han
desplazado a una zona de clima hostil. No están acostumbrados a vivir con estas
temperaturas", advirtió Jalikov.
El ejército paquistaní lanzó hace cuatro semanas una devastadora ofensiva
contra posiciones talibanes en los distritos de Bajo Dir y Buner, a fines de
abril, y en Swat, a principios de mayo, todos en el noroeste del país, para "elminar"
a los insurgentes islamistas.
El lunes, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) indicó
que 1,45 millones de personas escaparon de la zona de combates según las
autoridades, sumándose a las 550.000 personas que se desplazaron el año pasado
por enfrentamientos similares.
"Estamos tratando de poner al día la cifra creciente" de desplazados, dijo
Jalikov, quien admitió que la ayuda desplegada hasta ahora "no era" suficiente
"porque todavía no hemos alcanzado a quienes la están necesitando".
Solamente el 15% de los recientes desplazados están en campos de refugiados
oficiales, precisó.
Las autoridades paquistaníes dijeron que el Bajo Dir y Buner volvieron a
estar bajo su control e instaron a los desplazados a regresar a sus casas.
Mientras, la organización Human Rights Watch acusó este martes de que los
talibanes, que los utilizan de escudos humanos, y el ejército, bombardeando,
están causando un gran número de muertos civiles en los combates que se celebran
desde hace tres semanas.
"Los habitantes de Mingora (capital del distrito de Swat), epicentro de los
combates, han explicado a HRW que los talibanes han minado la ciudad e impiden a
numerosos civiles de escaparse con el fin de utilizarlos como escudos humanos
para disuadir a los militares a atacar", aseguró en un comunicado la
organización internacional de defensa de los derechos humanos, con base en Nueva
York.
"Las fuerzas armadas paquistaníes no parecen tomar las precauciones
necesarias en sus bombardeos aéreos y de artillería, que han provocado un número
importante de pérdidas humanas entre la población civil", añadió.