uestro sistema de control del espacio cósmico no ha
detectado la puesta en órbita del satélite norcoreano. Según nuestros datos, no
hay tal satélite en órbita", dijo el oficial a la agencia rusa Intarfax.
El régimen comunista de Pyongyang aseguró ayer que lanzó con éxito un cohete
de tres piezas que colocó en órbita su satélite de comunicaciones Kwangmyongsong-2,
pero esto último fue rechazado por Corea del Sur y EEUU, que creen que se
precipitó al mar.
Según la agencia estatal norcoreana KCNA, el líder comunista, Kim Jong-il,
estuvo presente en el lanzamiento del cohete de largo alcance que, según
Pyongyang, logró poner en órbita el satélite experimental de comunicaciones.
Corea del Norte niega que ese lanzamiento fuera de un misil de largo alcance
capaz de llegar hasta la costa oeste de EEUU, en concreto hasta Alaska, como
sospechan en Occidente, y mantiene que ha sido un satélite de comunicaciones que
está ya orbitando.
El Consejo de Seguridad de la ONU concluyó ayer sus deliberaciones sobre la
situación de crisis creada por Corea del Norte al lanzar su cohete de largo
alcance sin lograr el consenso ni decidir qué acción tomará contra Pyongyang.
El presidente de turno del Consejo, el embajador de México ante la ONU,
Claude Heller, indicó que las consultas entre los países "seguirán y el Consejo
se volverá a reunir en el momento adecuado".
El ministerio de Exteriores de Rusia en su primera reacción exhortó ayer a
"mostrar moderación" con motivo del lanzamiento del cohete norcoreano, con el
fin de "impedir una escalada en la península de Corea", según informaba la
televisión rusa.
El portavoz oficial de la Cancillería, Andréi Nesterenko, se limitó ayer a
indicar que "la situación requiere ser estudiada por los expertos militares".
"En Moscú han seguido el lanzamiento del cohete. Al parecer, no hubo
desviación de la trayectoria prevista. Esta situación exige ser estudiada por
los expertos militares", declaró el portavoz.
Posteriormente, la Cancillería rusa informó de que su titular, Serguéi Lavrov,
mantuvo ayer conversaciones telefónicas con sus colegas de Estados Unidos,
China, Japón y Corea del Sur.
En conversación con la secretaria de Estado,
Hillary Clinton, "las partes abogaron por esfuerzos conjuntos a fin de
impedir la desestabilización en
Asia Nororiental, y por preservar el proceso de negociaciones a seis bandos
sobre el problema nuclear coreano", según el comunicado del ministerio.
Además de EEUU y Rusia, en las negociaciones sobre el problema nuclear
coreano participan las dos Coreas, Japón y China.
En la conversación entre Lavrov y Clinton, que tuvo lugar por iniciativa
norteamericana, las partes acordaron "mantener estrechos contactos y continuar
las consultas sobre este complicado problema".