as fuentes no precisaron de cuántos aviones se trata, pero Pyongyang ha
dejado claro que "golpeará mortalmente y sin piedad" a quien intente interferir
en el lanzamiento del cohete, previsto para entre el sábado y el miércoles
próximos. Además, un alto mando del Ejército estadounidense indicó ayer que las
autoridades norcoreanas ya han comenzado a cargar de combustible el cohete.
Corea del Sur, Estados Unidos y Japón creen que el cohete puede ser un
misil balístico de largo alcance y han advertido a Corea del Norte de que se
enfrentará a las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU si lleva a cabo
sus planes.
Estos países han desplegado destructores --la mayoría con misiles
guiados-- en el mar Oriental, si bien han dicho que no van a interceptar el
cohete norcoreano a no ser que suponga una amenaza clara para sus ciudadanos.
"Estamos vigilando de cerca el movimiento de los aviones", afirmó un
comandante de la Fuerza Aérea surcoreana bajo la condición de mantener su
anonimato. El militar se negó a detallar cuántos MiG-23 ha colocado Pyongyang
por miedo a revelar las capacidades de inteligencia de Corea del Sur.
Otro alto mando de la Fuerza Aérea explicó que un escuadrón norcoreano
típico se compone de entre doce y quince aviones y consideró que su despliegue
parece ser una acción táctica dirigida a proteger la plataforma de lanzamiento.
"Parece ser una forma de protegerse frente a las contingencias", dijo.
Los aviones de combate MiG-23, desarrollados por la Unión Soviética, son
el eje de la Fuerza Aérea de Corea del Norte junto con los MiG-29. Pueden estar
equipados con misiles antiaéreos con un alcance de 20 kilómetros.