El presidente electo Barack Obama afirmó el jueves que rediseñar
el sistema regulador del país será una de sus primeras iniciativas, en un
intento por encauzar la autoridad, consolidar agencias y extender la vigilancia
financiera mucho más allá del sistema bancario. Asimismo, fuentes cercanas a sus
planes han hablado de los preparativos de un paquete de estímulo fiscal que
podría ascender a más de US$775.000 millones.
Por Jonathan Weisman
- The Wall Street Journal
Es probable que se apliquen nuevas regulaciones a instituciones financieras
que actualmente buscan asistencia federal y que son o muy poco reguladas o no
están reguladas en absoluto, afirmaron asesores de Obama. Los corredores
hipotecarios están especialmente bajo escrutinio, al igual que los fondos de
cobertura y las firmas de inversiones de capital privado.
El equipo económico de Obama está preparando un proyecto de entre US$675.000
millones y US$775.000 millones a lo largo de dos años que presentará ante el
Congreso, según funcionarios al tanto de los planes.
El equipo de transición le ha transmitido las cifras al Congreso, donde es
probable que el paquete crezca a medida que recorra su camino por la Cámara de
Representantes y el Senado. Un consejero de Obama afirmó que el paquete podría
encontrar su techo en US$850.000 millones. Allegados a líderes demócratas
indicaron que el monto podría superar esa suma fácilmente antes de que el
paquete vuelva al escritorio de Obama.
Los asesores del futuro presidente esperan mantener el paquete por debajo de
la marca del billón (millón de millones) de dólares, un umbral psicológico que
podría acarrear consecuencias políticas.
En cuanto a la reforma regulatoria, Obama dio indicios de querer consolidar
la mezcla de reguladores financieros, públicos y privados, incluyendo a la
Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión del Mercado de Futuros de Bienes
Básicos (CFTC). Una prioridad será renovar el sistema para que las firmas
financieras ya no puedan elegir las agencias reguladoras que ofrecen la
supervisión más leve posible, señaló un asesor Obama.
"La necesidad de consolidar potencialmente algunas de las agencias
reguladoras que existen, de organizarlas, de dejar en claro quién tiene qué
misión, para que las cosas no se queden en un limbo, todo eso será parte de la
revisión que haremos durante las próximas semanas", afirmó Obama.
Los asesores de Obama aseguraron que esperan tener listo un bosquejo de un
nuevo régimen regulador para presentarlo el 2 de abril cuando el Grupo de los 20
(G-20) se reúna en Londres.
Nuevo equipo
El jueves, Obama presentó a los funcionarios que eligió para encabezar la
SEC, Mary Schapiro; la CFTC, Gary Gensler, y un nuevo miembro de la Junta de
Gobernadores de la Reserva Federal, Daniel Tarullo, a quienes describió como
reguladores exigentes y con sentido común.
"Nos hemos dormido en el interruptor, no sólo algunas de las agencias
reguladoras, pero también algunos de los comités del Congreso que podrían haber
estado echándole un vistazo a estos asuntos", les dijo Obama a periodistas en
Chicago. "No hemos sido lo suficientemente agresivos, y hemos tenido una Casa
Blanca que comenzó con la premisa de que la desregulación era algo bueno. Y lo
que dije durante la campaña, lo dije en serio. Vamos a tener que fortalecer
enormemente nuestro aparato regulador".
Obama asumirá su cargo en medio de una crisis económica de varias cabezas. El
próximo presidente ya tiene planeado un gigantesco plan de estímulo fiscal para
inyectar dinero en la economía y rápidamente podría tener que lidiar con el
futuro de las automotrices y el rescate financiero del gobierno de Bush.
"Los próximos meses serán un momento de oportunidad sin precedentes tanto
para responder a la crisis actual como para colocar unos cimientos para una
economía más próspera y estable", dijo Lawrence Summers, que dirigirá el Consejo
de Economía Nacional.
En general, el equipo de Obama ha ganado elogios de parte de funcionarios de
la industria y de legisladores que ayudarán a ultimar cualquier tipo de
legislación reguladora. Scott Talbott, vicepresidente senior de asuntos de
gobierno de la Mesa Redonda de Servicios Financieros, calificó al equipo de
pragmático, al decir que combinaba educación, experiencia y "un conocimiento
íntimo de la actual estructura reguladora de los servicios financieros".