Nuevos datos confirmaron el jueves que las economías del mundo capitalista
desarrollado se están hundiendo en la recesión, mientras EEUU advirtió que la
cumbre del G20 este sábado en Washington es sólo el comienzo de un dura pelea
por establecer un proceso de reformas del sistema económico- financiero mundial
(la "refundación") resistido por la primera potencia imperial del sistema.
IAR
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Agencias
La noticia de que la recesión ya es
un hecho en muchas de las mayores economías del mundo centra los preparativos de
la cumbre del G20 de los principales países ricos y emergentes del mundo,
que discutirá cómo frenar el daño y estimular la economía mundial.
Alemania -una de las mayores economías del mundo- se declaró el jueves
oficialmente en recesión.
La primera economía europea registró una contracción económica de 0,5% en
el tercer trimestre respecto al anterior, tras una caída de 0,4% en el segundo
trimestre, cumpliendo la definición técnica de recesión, dos trimestres
consecutivos de crecimiento negativo, según el servicio nacional de estadísticas
Destatis.
La Oficina Federal de Estadísticas informó que el Producto Interno Bruto (PIB)
se contrajo en un 0,5%, un porcentaje mayor de lo que estimaban los analistas.
La noticia, señala el corresponsal de
la BBC en Berlín, Steve Rosenberg, fue como un balde de agua fría para los
políticos alemanes, que pese a la crisis global insistían en que la economía
nacional era lo suficientemente fuerte como para resistir las turbulencias
financieras que están golpeando a las principales economías del planeta.
Uno de los factores causantes de este crecimiento negativo de Alemania es la
caída en las exportaciones, que registraron una disminución de 11,4%.
En París, Joergen Elmeskov, director de política económica de la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el club de los 30 países
más industrializados, declaró que "la OCDE en su conjunto se encuentra
actualmente en recesión y permanecería en esa situación un cierto tiempo".
La OCDE pronosticó que EEUU registrará una contracción económica de 2,8%
en el cuarto trimestre de 2008.
El presidente del banco de la Reserva Federal de Filadelfia, Charles Plossser,
dijo que se espera que la tasa de desempleo en Estados Unidos supere 7% el año
próximo. Este indicador llegó en octubre a 6,5%, su nivel más alto desde 1994,
pero desde junio de 1993 no alcanza 7,0%.
El grupo de investigación Capital Economics aseguró que "la economía mundial
se encamina hacia su peor recesión desde los años '30".
Se espera que Francia anuncie el viernes que está en recesión. El Banco de
Inglaterra (central) indicó el miércoles que posiblemente Gran Bretaña ya esté
en recesión.
La economía japonesa, la segunda del mundo, entrará en recesión a fines de
2008 y se contraerá un 0,1% en 2009, según la OCDE.
Antes de la cumbre del G20 en Washington, la prensa japonesa informó que el
primer ministro nipón, Taro Aso, ofrecería un préstamo de 100.000 millones de
dólares a las naciones emergentes golpeadas por la crisis.
"Las naciones del G20 no necesitan luz verde de la cumbre de Washington para
estimular sus propias economías con políticas fiscales activas y recortes
agresivos de las tasas de interés", recordó Capital Economics.
"Pero claramente será mucho más duro llegar a un acuerdo sobre la reforma de la
infraestructura financiera mundial", añadió.
La recesión ya impacta en las ganancias de las empresas y el mercado laboral,
tanto en EEUU como en Europa.
No obstante el presidente Bush sostuvo que la crisis no es "un fracaso del
sistema de libre mercado" y alertó contra considerar la intervención
gubernamental como "una cura para todos los males".
En vísperas de la cumbre del Grupo de los 20 sobre la crisis económica mundial,
George Bush, advirtió el jueves contra un exceso de intervencionismo del
gobierno y aseguró que cualquier tipo de reforma que decidan los líderes
mundiales deberá respetar los principios del libre mercado.
La crisis financiera que sacude al mundo "no es un fracaso del sistema de
libre mercado. Y la respuesta no es tratar de reinventar el sistema",
aseguró Bush, quien presidirá la cumbre que se realiza hoy y mañana en
Washington, con la participación de los jefes de Estado y de gobierno de los
principales países industrializados y emergentes, para debatir sobre la reforma
del sistema financiero global, entre ellos, la argentina Cristina Fernández de
Kirchner.
El G-20 propone una modificación total del sistema, como en la
conferencia de Bretton Woods de 1944, cuando las 44 naciones aliadas en la
Segunda Guerra Mundial crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Mundial. Pero EE.UU. se niega a una reforma profunda, como dejó claro Bush en su
discurso del jueves.
"La historia demostró que la mayor
amenaza a la prosperidad económica no es la falta de implicación
gubernamental en el mercado, sino el exceso", afirmó el jefe de la Casa
Blanca imperial en Nueva York.
Bush afirmó que "algunos culpan de la crisis a la insuficiente regulación en el
mercado hipotecario estadounidense. Pero muchos países europeos tenían reglas
mucho más amplias y aun así experimentaron problemas casi idénticos a los
nuestros".
Además, citó a la Unión Soviética y Cuba como ejemplos de cómo otros sistemas
fracasaron. "El comunismo soviético mató de hambre a millones de personas,
envió un imperio a la bancarrota y se derrumbó definitivamente junto al Muro de
Berlín. Cuba, que era conocida por sus vastos campos de caña, se ve forzada
ahora a racionar el azúcar", sostuvo.
Por eso, afirmó, el camino más seguro para conseguir el crecimiento global es a
través de "mercados libres y pueblos libres".
"La respuesta no es reinventar el sistema. Es solucionar los problemas que
afrontamos, aplicar las reformas que necesitamos y avanzar en los principios del
libre mercado que llevaron bienestar y esperanza a la gente en todo el mundo",
señaló.
Bush, quien entregará el 20 de enero la Casa Blanca al demócrata Barack Obama
-ausente en esta cumbre-, dijo que ";los líderes que participarán en la reunión
de este fin de semana están de acuerdo en un objetivo claro: hacer frente a la
actual crisis y sentar las bases para las reformas que prevengan una crisis
similar en el futuro".
La cumbre se va a realizar luego de que el gobierno de EEUU anunciara un
cambio de orientación respecto al plan de rescate financiero de US$700.000
que se puso en marcha hace un mes.
El Secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, dijo que el objetivo del
plan será ahora reactivar el crédito, reforzando el balance de los bancos
comprando directamente sus acciones y no las "deudas tóxicas", producto de las
hipotecas.