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La Administración saliente :Dick
Cheney y George Bush. |
La mala: "Vigilen a Bush"
Pero aunque el lobby de Clinton ya
"tenga al negro bajo control" (como señalan los republicanos en sus usinas
en Internet), la transición presidencial para los demócratas y los asesores más
cercanos del presidente electo, ya se está convirtiendo en una verdadera
pesadilla.
Los medios estadounidenses (la
mayoría) que apoyaron abiertamente la candidatura de Obama han comenzado a
lanzar advertencias sobre la posible utilización, por parte de la administración Bush, de los frentes de conflicto internacional y de crisis económica como
ejes desestabilizadores contra el presidente electo antes de que asuma.
De acuerdo con The Washington Post,
el equipo de asesores de Obama debería monitorear, en particular, la
situación en la frontera de Siria con Irak, donde días antes de la elección
presidencial, helicópteros de EEUU lanzaron un ataque con misiles asesinado a más
de ocho civiles en una operación calificada oficialmente como "antiterrorista".
Desde la
CNN, advirtieron sobre una posible escalada militar que podría producirse con
los ejercicios navales Rusia-Venezuela en el Mar Caribe, simultáneos a una cumbre Medvédev-Chávez en la tercer semana de noviembre. Para
los analistas de la
cadena, la administración Bush podría formular alguna advertencia severa a
Moscú, complicando el cuadro del conflicto en Europa del Este y el Cáucaso. A
eso se suma -agregan- el reciente desafío de Moscú anunciando que rodeará con
misiles a Polonia, donde EEUU está por instalar un escudo nuclear apuntando a
Rusia.
Según el diario The Wall Street
Journal, empresarios y analistas económicos temen que el colapso
financiero recesivo se agrave en los más de setenta días que faltan para la
asunción del nuevo presidente.
"El problema es que el
presidente electo no asumirá el mando sino hasta dentro de dos meses y medio (20
de enero), y varias decisiones cuyo impacto durarán hasta el término de Obama
podrían tomarse en el ínterin. Acostúmbrese al cliché "un presidente a la vez",
porque Bush todavía es el que decide pero todos querrán conocer la
postura de Obama", señala el Journal citando a un grupo de economistas.
Las sospechas contra Bush y
sus administración en el universo del poder demócrata son generalizadas.
De acuerdo con analistas y
funcionarios demócratas entrevistados por The New York Times, el
presidente electo Barack Obama debería apurar medidas antes de asumir, a
través de la bancada legislativa demócrata, para evitar que los problemas del
país se profundicen. Y que debería vigilar en los 73 días al mandatario
saliente, George Bush, y evitar que los halcones republicanos tomen medidas o
legislen leyes que condicionen la gestión del nuevo presidente a partir de
enero.
The New York Times entrevistó a ex
funcionarios y estrategas que comparan el cuadro actual con la transición entre Herbert Hoover y Franklin Roosevelt. Este último triunfó en 1932, tres años
después del crac bursátil del 29, pero recién al jurar en 1933 empezó a aplicar
el llamado New Deal. El tiempo perdido, según los entrevistados, ahondó la
depresión con quiebras de bancos y empresas.
"Si Ud. cree que puede demorar las decisiones duras y cruzar por el cementerio
en puntas de pie, tendrá muchos problemas. Hay que tomar ya decisiones
sacrificadas y dolorosas", dijo Leon Panetta, ex jefe del gabinete de Bill
Clinton y asesor del equipo de Obama.
Un editorial del New York Times
advirtió que buscan cambiar reglas en materias como medio ambiente, derechos
civiles y aborto, entre otros tópicos. Y que están detrás funcionarios como el
vicepresidente Dick Cheney; el secretario de Interior, Dirk Kempthorne; de
Salud, Michael Leavitt, o quienes influyen en la polémica base naval de
Guantánamo, donde se tortura y hay detenidos sin causa, y que Obama quiere cerrar.
Como Bush se va el 20 de enero, señala el Times, "tiene tiempo sólo hasta el
20 de noviembre para cambiar reglas "económicamente significativas", y hasta
el 20 de diciembre para otros cambios. Después, sólo podrían ser proyectos que
fácilmente podría desechar el próximo presidente". Pero se lamenta:
"Desafortunadamente, la Casa Blanca está bien al tanto de estos plazos".
El presidente saliente de EEUU,
George W. Bush, recibirá en los próximos días en la Casa Blanca a su sucesor en
el cargo, Barack Obama, para empezar a preparar la transición y que ésta "sea lo
más fluida posible" hasta el día de la toma de posesión, que tendrá lugar el
próximo 20 de enero en el Capitolio.
El anuncio fue realizado por el propio Bush en una conferencia de prensa en los
jardines de la Casa Blanca, acompañado de su esposa Laura, y de todo su
gabinete, adelantando que el encuentro con el senador Obama será a comienzos de
la próxima semana.
El presidente saliente subrayó que el país se enfrenta a "desafíos
económicos" que pueden complicar el camino hasta la toma de posesión", por
lo que la crisis será el tema excluyente de lo que resta de mandato y que el
secretario del Tesoro, Henry Paulson, está trabajando "interminables horas" en
ello, a la vez que recordó que la próxima semana será la Cumbre del G-20 en
Washington.
"En los próximos 75 días todos debemos asegurarnos de que el próximo presidente
y su equipo puedan empezar a trabajar pronto, y en eso han estado trabajando las
agencias federales", indicó Bush, confirmando que Obama ya recibió los
primeros informes secretos sobre seguridad, y que en las próximas semanas su
equipo será informado sobre la crisis económica y la "guerra" en Irak.
Bush subrayó que por primera vez en cuarenta años será una transición "en
tiempos de guerra" en Irak y Afganistán y con grupos extremistas a los que,
según dijo, les encantaría "explotar" este periodo de cambio "para hacer daño al
pueblo americano". "Seguiremos protegiendo este país combatiendo en el exterior
a los terroristas para que no tengamos que enfrentarlos en nuestras fronteras",
señaló el presidente en ejercicio.
Según la BBC, el propio Bush ya está
adelantando lo que sospechan y temen los demócratas: Los halcones republicanos
podrían convertir la transición presidencial en un cadalso para Obama.