A continuación, un breve cuadro de cómo se refleja y se proyecta la elección
imperial USA en algunos países realizado por corresponsales del diario El País,
de España.
LA HABANA Nueva etapa
Cuba apuesta claramente por Obama.
Al candidato demócrata lo apoyan la mayoría de los cubanos de a pie, por "ser
negro" y representar la posibilidad de un cambio de la política de presión hacia
la isla, que podría conllevar también a cambios dentro de su país, creen
algunos. Lo aúpa también gran parte de la disidencia, que ve en la eliminación
del "bloqueo" el fin de la "coartada para seguir restringiendo las libertades".
Y el Gobierno, aunque con cautela, se inclina también por Obama, si bien su
elección supondrá un "reto" ideológico y político, admiten algunos funcionarios.
Tanto los políticos como la prensa oficial se han cuidado mucho de expresar
abiertamente sus preferencias. Pero aunque Fidel Castro no se ha decantado
abiertamente a favor de Obama, ha dicho que supera a McCain "en inteligencia y
serenidad" y ha calificado al candidato republicano de "instrumento de la mafia
de Miami".
CARACAS "Con el negro"
Las encuestas coinciden en colocar
a Obama como el candidato preferido por los latinoamericanos. Pero ningún
mandatario lo ha expresado con la rotundidad del presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, que el domingo mostró en un mitin su preferencia por "el negro". "Sólo
queremos que el negro, que está a punto de ser el presidente de EE UU, tenga la
suficiente talla para los tiempos que atraviesa el mundo". Chávez envió un
saludo "al negro": "Somos indígenas, negros, caribeños".
JOHANESBURGO Fervor obamista
El África subsahariana ha sido
tradicionalmente afín a los demócratas. Pero ahora, con Obama, el tradicional
apoyo se ha convertido en fervor. Kenia, país de origen del padre de Obama,
sigue la campaña como si fuera propia y a muchos recién nacidos se les pone como
nombre Obama. Los surafricanos conocen vida y milagros de no sólo los
presidenciables, sino de los candidatos a la vicepresidencia gracias al
seguimiento exhaustivo de los medios, que subrayan el hecho de que un país donde
la población negra no vio reconocidos los derechos civiles hasta la década de
los sesenta (en algunos Estados) pueda tener ahora un presidente negro. Un hecho
de una dimensión que los medios locales han comparado con la llegada de Nelson
Mandela a la presidencia.
PEKÍN Desinterés
El desinterés es generalizado,
pero quienes siguen los comicios prefieren a Obama, según las encuestas. Para la
mayoría, el senador de Illinois representa "el sueño americano". El Gobierno ha
eludido manifestar sus preferencias. Pekín se ha sentido a menudo más inclinado
hacia los republicanos, ya que ve a los demócratas demasiado influenciados por
los activistas proderechos humanos. Sin embargo, McCain es percibido como más
cercano a Taiwan que Obama.
TEHERÁN Indiferencia oficial
Hoy hace 29 años un grupo de
estudiantes radicales iraníes tomó la Embajada de Estados Unidos en Teherán. El
aniversario -que se celebró ayer- ha permitido al Irán oficial mostrar su
indiferencia hacia el resultado de las elecciones norteamericanas de hoy e
insistir en su retórica del Gran Satán. Pero entre los miles estudiantes que
ayer corearon "¡Muerte a América!", algunos expresaron la posibilidad de que un
triunfo de Obama ayude a reanudar las relaciones interrumpidas tras aquel
incidente.
Esa esperanza, compartida sin demasiado entusiasmo por muchos iraníes, se funda
en que, a diferencia del conservador McCain, el candidato demócrata se ha
mostrado dispuesto a hablar con Irán. También el Gobierno de Ahmadineyad parece
preferir a Obama, aunque los portavoces oficiales aseguran que "da igual quién
gane". Fuentes diplomáticas iraníes recuerdan que "ni con Carter ni con Clinton
tuvimos buenas experiencias". Los demócratas suelen insistir más en los derechos
humanos y los valores religiosos de los conservadores les resultan más próximos.
Para el iraní de la calle, cualquier candidato distinto de Bush es bueno. Nadie
le perdona que incluyera a su país en el eje del mal en 2002.
NUEVA DELHI Continuidad con McCain
India dio su gran salto a la arena
internacional y ha visto acariciar sus sueños de superpotencia con Bush como
presidente. Así, en términos prácticos, McCain es su apuesta de continuidad para
garantizar que se implemente lo antes posible el pacto nuclear firmado con EE UU.
La mayoría cree que la cooperación se incrementará gane quien gane, pero existe
cierto temor a una victoria de Obama. El miedo ha aumentado tras declaraciones
del candidato demócrata que en India se han interpretado como demasiado
amigables con Pakistán. Tampoco ha gustado su predisposición a mediar en el
conflicto de Cachemira.
GAZA Desencanto
De reojo y sin pasión. Los
dirigentes políticos palestinos observan la campaña electoral en EE UU con
distancia. Bastante tienen con tratar de ponerse de acuerdo para organizar su
propio calendario electoral, dado que el mandato del presidente, Mahmud Abbas,
concluye el 9 de enero. Y con observar de cerca el proceso electoral israelí,
previsto para el 10 de febrero.
En los medios palestinos, los comicios para elegir al sucesor de George W. Bush
no despiertan entusiasmo. La Autoridad Palestina, dirigida por Abbas, preferiría
el triunfo de Barack Obama. En Gaza manda la indiferencia de los islamistas de
Hamás. "Uno nos matará con bombas y el otro nos estrangulará con un fino
cordel", afirma un líder fundamentalista. A la gente de a pie le importa un
comino. No tienen esperanza alguna de que el próximo inquilino de la Casa Blanca
vaya suponer novedad alguna.
Israel es una excepción: vota McCain. Tres de cada cuatro estadounidenses que
residen en Israel apoyan al republicano, mientras el Gobierno hebreo guarda
exquisito silencio.