Los países productores se
encuentran bajo presión creciente de la crisis financiera internacional que impacta
fuertemente en sus economías, mientras el descenso del crudo pulveriza sus presupuestos y recaudaciones. La desaceleración económica podría reducir los
precios del petróleo hasta US$50 el barril, según un informe del Deutsche Bank.
Fuerte caída de la demanda en Europa y EEUU a causa de la recesión.
Informe
IAR Noticias
La Organización de Países
Exportadores de Petróleo (OPEP) posiblemente recorte su producción esta semana
en un esfuerzo por contrarrestar la caída en la demanda y el desplome de los
precios del crudo, según The Wal Street Journal.
La OPEP está integrada por Angola,
Arabia Saudita, Argelia, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Irán, Iraq, Kuwait,
Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela. Responde aproximadamente por 37 por ciento de
la producción y más de 60 por ciento de los volúmenes que se comercializan en
el mundo.
La OPEP parece estar dispuesta a
recortar un millón de barriles al día o incluso más en un esfuerzo por
reducir el exceso de suministro y proteger sus propios presupuestos.
Los funcionarios de la organización
dijeron que el recorte podría presentarse en dos etapas: una parte ahora y el
resto en diciembre, cuando el grupo se reúna nuevamente.
El fuerte declive en los precios del
"oro negro" acompañó la caída de dos semanas de la bolsa de valores neoyorquina
de Wall Street, que ha arrastrado prácticamente a la totalidad de los mercados
financieros globales.
El principal motivo de la baja es "la liquidación de contratos en los mercados a
futuro ante los temores porque la crisis financiera estadounidense afecte la
demanda petrolera mundial", señaló el Ministerio de Energía de Venezuela en
su informe semanal.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) sostuvo que "se extiende la
debilidad de la demanda en la mayoría de los países de la OCDE", la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, que incluye entre
sus miembros a los 30 países más industrializados. La AIE es su brazo energético
La caída del crudo frena los
ambiciosos proyectos de países productores, y Venezuela y otros miembros de
la OPEP que dependen de los ingresos petroleros para mantener sus presupuestos
empiezan a pedir que se cierre el grifo.
Los grandes países productores de
petróleo han dejado entrever que están sumamente preocupados porque la crisis de
crédito global y la caída en los precios del petróleo comienzan a obligar a sus
gobiernos a reducir los presupuestos y a retrasar proyectos.
Los temores a que los días de abundancia estén por terminar son más fuertes en
Irán y Venezuela, cuyos gobiernos han caído en una dependencia de los ingresos
del petróleo para fortalecer sus economías, que sin ese aporte serían
inestables.
La demanda de crudo está disminuyendo
por la crisis económica global, en especial en EEUU y Europa, lo cual está
ayudando a derrumbar los precios del commodity.
Algunos analistas dicen que, a pesar
de la gran necesidad de crudo que hay en Asia y en Medio Oriente, el consumo
global de petróleo podría estancarse el próximo año. Así llegaría a su
fin casi una década de aumento constante en la demanda.
La caída en la demanda de petróleo
en EE.UU. y Europa este año ha sido un factor significativo en la reducción
de los precios en más de 50% frente a su auge de mediados del año.
Deutsche Bank, en un informe presentado el lunes, predijo que un anémico
crecimiento de 1,2% para la economía mundial el próximo año podría reducir
los precios del petróleo a hasta US$ 50 el barril, casi un tercio de su punto
más alto.
En ese nivel de precios, la OPEP, cuyos gastos gubernamentales se han disparado
a la par con el precio del crudo, ingresaría en serios problemas.
Un informe del Fondo Monetario
Internacional presentado el lunes pasado revela que Irán requiere que el
petróleo se mantenga en un promedio de US$90 el barril este año para evitar
un déficit de gasto.
Bahréin requiere US$75 y Omán,
US$77. Irak, el cual, según el FMI, necesita el petróleo a US$111 el
barril para balancear su presupuesto este año, ya está buscando formas de
recortar el gasto en 2009.
El cálculo de la OPEP, el cual es
cercano al de la Agencia Internacional de Energía, refleja una demanda más
débil en EEUU y Europa y proyecciones de la adición de producción no
asociada a la OPEP el próximo año.
La pregunta es: ¿funcionará el
recorte? ¿O continuará la débil economía mundial arrastrando a los precios del
petróleo pese a las medidas coordinadas de la OPEP?, se plantea The Wall
Street Journal.
Algunos ministros de la OPEP han dicho en los últimos días que el grupo podría
acordar una reducción de la producción en múltiples pasos, tal como lo hizo a
finales de 2006 cuando anunció dos recortes que totalizaron 1,7 millones de
barriles al día, en octubre y diciembre de ese año.
La decisión de recortar la producción generará la misma pregunta de siempre al
interior de la OPEP. ¿Quién debería recortar? Productores como Nigeria, Irán
y Venezuela, que ya se encuentran bajo una creciente presión fiscal, se
resistirían a recortar, incluso ante el panorama de un declive en los
precios.
Rusia también podría tener que
implementar ajustes, ya que su presupuesto para 2009 está basado en un precio de
US$ 82 el barril para el crudo proveniente de los Urales rusos, que Moscú
vende con un descuento respecto al precio de referencia estadounidense.
Durante la mayor parte de este año, las economías del Golfo Pérsico que están
basadas en el petróleo se mantuvieron casi inmunes a la crisis financiera en
Estados Unidos y Europa. Pero parece que eso está cambiando.
Inversionistas en los seis países del Golfo, que incluyen a Arabia Saudita, los
Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar, todos miembros de la OPEP, han sido
vapuleados este año, acumulando pérdidas de casi US$ 350.000 millones en el
mercado bursátil desde enero, según estima Zawya Dow Jones.
Esas pérdidas explican en parte por qué está desapareciendo el crédito en
algunas áreas.
Países tradicionalmente moderados,
como Nigeria, Qatar e Iraq, podrían sumarse a iniciativas radicales si los
precios siguen cayendo. "Podría haber una necesidad de intervenir para
estabilizar el mercado si continúan cayendo los precios y continúa la
sobreproducción", dijo el ministro nigeriano de Petróleo, Odein Ajumogobia.
También Shukri Ghanem, presidente de la Corporación Nacional de Petróleo de
Libia, dijo que "incluso los países productores que no pertenecen a la OPEP
deberían proteger sus intereses mediante la reducción de su producción de crudo,
para detener la pérdida de ingresos".
La OPEP tiene un historial inconsistente en sus esfuerzos por frenar los precios
al reducir el suministro, especialmente de cara a una fuerte recesión.
El grupo tuvo un notorio fracaso
en 1998, cuando recortó 2,5 millones de barriles al día en medio de la
crisis financiera asiática, y apenas tuvo un éxito limitado en 2001.
La reunión de emergencia del próximo viernes de los 13 miembros del cartel se presenta
en medio de una racha de predicciones cada vez más negativas de profundos
declives económicos a lo largo del próximo año en buena parte del mundo
industrial.
Algunos países consumidores han
comenzado a advertir en contra de un potencial recorte de la OPEP, argumentando
que la débil economía mundial necesita el empuje de los bajos precios de la
energía. "Creemos que necesitan mantener a los mercados bien abastecidos",
dijo Jeffrey Kupfer, el subsecretario de Energía de EE.UU.
La OPEP, sin embargo, argumenta que un recorte de la producción es necesario
para evitar un gran sobre abastecimiento a medida que la sed petrolera del
planeta se reduce.
La organización calcula que la
demanda por su crudo caerá en cerca de 900.000 barriles al día el próximo año,
en comparación con 2008. El mundo ahora consume cerca de 86,5 millones de
barriles al día.