El gobierno estadounidense planea comprar participaciones en
nueve de las principales instituciones financieras estadounidenses como parte de
un esfuerzo más amplio para restaurar la confianza en el golpeado sistema
financiero, luego de decisiones similares llevadas a cabo por los gobiernos
europeos, los cuales dispararon a las acciones.
Por Deborah Solomon, Damian Paletta y Jon Hilsenrath
-
Wall Street Journal
Como parte del nuevo plan el gobierno comprará participaciones preferenciales
en Goldman Sachs Group Inc. Morgan Stanley, J.P. Morgan Chase & Co., Bank of
America Corp., Merrill Lynch, Citigroup Inc., Wells Fargo & Co., Bak of New York
Mellon y State Street, según fuentes al tanto.
No todos los bancos involucrados están contentos con la decisión, pero
accedieron bajo presión del gobierno. El resultado será que estas medidas atarán
al sector bancario al gobierno federal por los próximos años. Esta amplia
estrategia rivaliza con la respuesta del gobierno a la Gran Depresión. Como
resultado, los contribuyentes ahora tendrán una participación directa en el
futuro de las finanzas estadounidenses. Junto a los gobiernos se incluyen
ciertas restricciones, como los límites a los salarios de los ejecutivos.
El nuevo plan está diseñado para fortalecer los balances de los bancos al
proveer nuevo capital, remover los activos tóxicos y tomar nuevos pasos para
asegurarse de que tengan acceso a los fondos que requieren para operar. La idea
es poner dinero a fluir por el sistema para que los bancos le presten a las
compañías, consumidores y entre sí
Uno de los puntos centrales del plan es un esfuerzo del Tesoro para tomar
aproximadamente US$250.000 millones en participaciones en lo que podrían ser
miles de bancos según fuentes al tanto, usando fondos aprobados por el Congreso
en la ley de rescate.
El Tesoro comprará US$25.000 millones en acciones preferenciales en Bank of
America, J.P Morgan y Citigroup; entre US$20.000 millones y US$25.000 millones
en Wells Fargo; US$10.000 millones en Goldman y Morgan Stanley; y entre US$2.000
millones y US$3.000 millones en Bank of New York Mellon y State Street. No
estaba claro si la participación en Bank of America incluía a Merrill, la cual
ha sido adquirida por el banco.
Se cree que la FDIC garantizará temporalmente la nueva deuda emitida por los
bancos y cajas de ahorros por tres años. El gobierno espera que la garantía de
deuda elimine el temor entre los bancos y los motive a prestarse entre sí otra
vez. Eso a su vez podría reducir algunas tasas de préstamo a corto plazo como la
Libor, el cual es un referente para muchos préstamos al consumidor y a los
negocios.
Se cree que la FDIC también ofrezca temporalmente garantías ilimitadas sobre
los depósitos sobre cuentas sin intereses usadas principalmente por pequeños
negocios. Esto sería voluntario y se extendería más allá del límite de US$250.000
por depositante acordado por los legisladores hace dos semanas.
Este programa pondría la garantía del gobierno detrás de la estructura de los
mercados financieros estadounidenses, una medida que parecía inconcebible hace
algunos meses. Sin embargo, el congelamiento de los mercados de crédito y el
hundimiento de los mercados de la semana pasada obligó a los gobiernos a
considerar cambios radicales.