Los principales índices europeos
comenzaron a reducir en parte el derrumbe que venían registrando desde la
apertura, luego de que la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central
Europeo y otras entidades acordaron recortar los tipos medio punto porcentual,
luego de que las bolsas asiáticas cerraran con pérdidas record.
En una acción de emergencia, como
en el 11-S, los bancos centrales imperiales cocordinaron su política monetaria
para dar un "golpe de efecto" y aliviar las tensiones financieras que
conmueven y sacuden a los mercados mundiales.
"Durante la actual crisis financiera, los bancos centrales han mantenido entre
ellos consultas de manera constante y han cooperado mediante acciones conjuntas
sin precedentes tales como la provisión de liquidez para reducir las
tensiones en los mercados financieros", señala el BCE en un comunicado.
El Banco de Canadá, el Banco de
Inglaterra, el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal, el Riksbank y el
Banco Nacional Suizo anuncian este miércoles reducciones de los tipos de interés
oficiales. El Banco de Japón ha expresado su firme apoyo a estas medidas.
Jean Claude Trichet (BCE), Ben
Bernanke (Fed) y Mervyn King (Banco de Inglaterra) han rebajado el precio
oficial del dinero en 0,5 puntos, aunque su punto de partida y margen era
distinto.
Se trata de una medida que no se
daba en los mercados desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando
las autoridades monetarias hicieron lo mismo generando medidas "antipánico"
en los mercados.
El anuncio tuvo una reacción casi
inmediata en las bolsas europeas, que habían arrancado la jornada con fuertes
caídas, en sintonía con lo que había sucedido más temprano en los mercados
asiáticos.
A los pocos minutos del anuncio las bolsas europeas comenzaban a reducir las
fuertes pérdidas que experimentaban desde el inicio de la sesión, afectadas por
el pesimismo producido por el descenso de ayer de la Bolsa de Nueva York.
Los principales índices europeos
mostraron a primera hora una leve mejoría, pero luego retomaron el rumbo
descendente.
El DAX de Fráncfort cedía el 4,4%. En
Londres, el FTSE perdía 3,3%, y en París, el CAC, que llegó a cotizar en
positivo el 0,7, estaba abajo un 3,5%. El S&P MIB de Milán, por su parte, caía
3,8%.
Más temprano, el pánico se había
apoderado de las plazas bursátiles de Asia, que sufrieron un fuerte
descalabro, encabezadas por la Bolsa de Tokio, que perdió 9,38% al cierre
en su peor caída en más de 20 años.
También la Bolsa de Hong Kong terminó la sesión con una muy fuerte baja del
8,2%, seguida por Seúl con un retroceso del 5,81%, mientras Taiwán perdió 5,76%,
Sídney 5,0%, Shanghai 3,04% y Nueva Zelanda 1,86%. Tras caer más del 10%, la
Bolsa de Yakarta suspendió las cotizaciones por el resto del día.
En el comunicado que oficializó la medida, la Reserva Federal indicó que
los bancos centrales habían estado en contacto continuo durante la crisis
financiera y "cooperaron en acciones conjuntas sin precedentes, como en el
aporte de liquidez y la reducción de la tensión en los mercados financieros".